El Hospital de Sant Pau, el menos eficiente pero el mejor valorado por los pacientes, verá reducido su presupuesto

El Departament de Salut presenta el informe de eficiencia hospitalaria de Catalunya que sitúa al Hospital Clínic como modelo de eficiencia

El interior del Hospital de Sant Pau, con pancartas de protesta de los trabajadores.

El interior del Hospital de Sant Pau, con pancartas de protesta de los trabajadores. / ÁLVARO MONGE

Se lee en minutos

La eficiencia de los hospitales no coincide con la valoración que de ellos hacen los pacientes. El Hospital de Sant Pau y el Hospital Sagrat Cor, ambos de Barcelona, son dos de los hospitales de utilización pública menos eficientes de Catalunya, mientras que el Hospital Clínic, el Verge de la Cinta de Tortosa y el Hospital de Olot están por encima de los estándares medios. Pese a que el Hospital de Sant Pau obtiene una puntuación de eficiencia más baja que el resto de hospitales, sus usuarios son los que mejor puntúan su servicio, con una nota media de 8,4 en el índice de satisfacción de su servicio de urgencias, por ejemplo. Según el informe, el índice de satisfacción global en la atención urgente hospitalaria de todos los hospitales de la red pública es de 7,6 sobre 10. Tener un bajo nivel de eficiencia comporta la reducción de la dotación presupuestaria. Estos hospitales verán cómo el próximo año se reducirá la parte variable, que es un 5% del presupuesto, que les destina la Generalitat, una partida vinculada al logro de objetivos.

Esta clasificación de eficiencia figura en el informe de la Central de Resultados 2013 de la Agencia de Calidad y Evaluación del Sistema Sanitario de Catalunya (AQuAS) del Departamento de Salud, que este viernes ha presentado el 'conseller', Boi Ruiz, en un acto en el CosmoCaixa ante 300 profesionales de la sanidad.

Para medir la eficiencia de cada hospital, el AQuAS ha establecido un "indicador sintético de adecuación", que ha medido a partir de unas ponderaciones en 4 áreas: estancias superiores a 20 días, número de cesáreas (a más cesáreas innecesarias menos eficiencia), hospitalizaciones potencialmente evitables y gestión de las urgencias. Según la clasificación del departamento de Salud, entre los hospitales menos eficientes también figuran los hospitales Sant Joan de Reus, el de Figueres, el Sant Bernabé de Berga, el Sant Jaume de Calella, el de Campdevànol y el de Móra de Ebre.

EL ESTÁNDAR

Los hospitales cuya eficiencia está considerada dentro del 'estándar' son el Vall d'Hebrón, Bellvitge, Germans Trias i Pujol, Joan XIII, Mútua de Terrassa, Arnau de Vilanova, Parc Taulí de Sabadell, Hospital del Mar, el de Terrassa y Sant Camil de Sant Pere de Ribes. También están dentro de los estándares marcados por el Departamento de Salud, la Fundación Altaia de Manresa, el de Mataró, el de Granollers, el del Vendrell, Pius Hospital de Valls, el de Santa Tecla, el de Badalona, el de Santa Caterina, el Esperit Sant, el psiquiátrico de Sant Boi, el de Viladecans y el de Puigcerdà.

Los que superan ligeramente los estándares marcados son el Hospital Trueta de Girona, el General de Vic, el de Igualada, el de Palamós, el Sant Joan de Déu de Martorell, el de Mollet, el del Alt Penedés y el del Pallars.

Para obtener la puntuación de los usuarios, el AQuAS formuló preguntas como: "¿los médicos le dieron información sobre su enfermedad o el motivo por el que fue a urgencias?" y "¿le resolvieron el motivo por el que acudió?", entre otras. En ambos criterios, el Hospital de Sant Pau sacó mejor nota que el Clínic, pese a que éste figura como más eficiente en la clasificación de Salud.

HOSPITALES BUENOS Y MALOS

Noticias relacionadas

El director de la Agencia de Calidad y Evaluación del Sistema Sanitario de Cataluña (AQuAS), Josep Maria Argimon, ha afirmado que "no hay hospitales buenos o malos, cada uno destaca en algo y debe mejorar en otro aspecto". Argimon ha recordado que éste es el tercer año que se realiza el estudio centro a centro y "el resultado es francamente bueno, tenemos un sistema sanitario que funciona" y ha subrayado que este estudio "es una manera de incentivar a los centros sanitarios con el objetivo de que sean mejores y se comparen con los de al lado".

También ha remarcado el "esfuerzo del personal sanitario para que el sistema se mantenga, porque los recortes han afectado a los sueldos de los profesionales, a la inversión y al retraso, pero sigue siendo una sanidad de calidad gracias al trabajo del personal sanitario". "No hay prácticamente países en los que los hospitales ofrezcan resultados así, esto demuestra que la sanidad y la sociedad catalana son maduras", ha concluido Argimon.