25 oct 2020

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LUCHA CONTRA LA MUTILACIÓN GENITAL

Los Mossos rescatan a una niña a la que su padre llevó a Gambia para una posible ablación

Este ha sido uno de los cuatro casos del 2014 en el que se ha activado el protocolo en las comarcas de Girona

Cuatro veces han activado este año los Mossos de Girona el protocolo previsto para evitar casos de ablación. El último ha tenido como protagonista a una niña de 8 años a la que su padre --separado de la madre-- se llevó a Gambia para una posible ablación. Tras gestiones con Interpol, la policía catalana ha localizado a la menor y ha logrado devolverla a su casa en un municipio del Gironès.

El padre de la pequeña aprovechó uno de los periodos en los que tenía a la niña para viajar con ella a Gambia. La madre, que es quien tiene la custodia, avisó a los Mossos, que pusieron en marcha el protocolo previsto para combatir los casos de mutilación genital femenina. Aunque en Catalunya no se practican, los ciudadanos de países subsaharianos aprovechan las vacaciones o un viaje al país de origen para realizar las ablaciones a las niñas. 

La subinspectora Rosa Negre ha destacado que en los últimos años --el protocolo data del 2002-- se ha avanzado mucho pero queda una "asignatura pendiente": detectar casos de riesgo sin que se haya un viaje al país de origen. Negre explica que en los últimos años se ha hecho una labor para eliminar esta páctica, concienciando a las familias inmigrantes que viven en las comarques de Girona. "Se ha logrado romper el tabú con la comunidad subsahariana, poner el tema encima de la mesa y, en muchos casos, los mismos padres han decidido abandonar la tradición de la ablación", señala la subinspectora.

REGRESO SANA Y SALVA

El Código Penal castiga la ablación con penas de entre 6 y 12 años de cárcel. Y no solo se castigan las mutilaciones que se hagan en territorio estatal, sino también las que se lleven a cabo aprovechando un viaje a África.

De los cuatro casos del 2014, solo en uno la niña --esta menos de 8 años--- ya había viajado a África y vivía en el poblado del que es originario el padre. "La madre vino muy angustiada porque no tenía manera de hacer volver a su hija. Tenía mucho miedo de que le practicasen una ablación", relata Rosa Negre. Los Mossos empezaron a realizar gestiones --incluida la petición de ayuda a la Interpol--, pudieron localizar a la pequeña y devolverla a casa sana y salva.

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