27 oct 2020

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Gente corriente

Juan Pardo: "El Mozart de hoy es el 'disc jockey' David Guetta"

Gemma Tramullas

-Su nombre suena a otra época.

-Juan Pardo es un cantante algo famosillo, ¿no? [Ríe]. Yo le llamo El Bisbal de los 70. A los 5 años, cuando el conserje me veía entrar en el cole, ya me decía: «¡Mira, el famoso cantante!». La losa me viene de pequeño.

-Acaba de terminar la carrera superior de clarinete. ¿Cómo se le ocurre estudiar música en lugar de ingeniería biomédica o aeronáutica que es lo que dicen que da dinero?

-[Ríe] Si haces lo que te gusta serás uno de los mejores, porque cuando algo te gusta siempre luchas por mejorar y esa lucha constante hace que seas muy buen profesional. En cambio, si estudias Derecho o Medicina por inercia serás uno más y y ahora mismo no se puede ser solo uno más . Pero que conste que yo de pequeño quería ser ingeniero aeronáutico y he hecho el bachillerato tecnológico porque me gustan las nuevas tecnologías y las nuevas formas de comunicación.

-Se inició en la música con un instrumento prestado.

-Mi familia no podía comprarme un instrumento ni pagar la escuela municipal de música, pero entré en la Associació Musical Pau Casals [antes Banda de Joves Músics] de Mollet del Vallès, que es un proyecto que pretende acercar la música a todo el mundo y donde te prestan el instrumento y te becan los estudios. Empecé a tocar el clarinete en la banda de Mollet y con 16 años ya sustituía a Carles Riera, una eminencia del conservatorio de Granollers.

-Es un fuera de serie. No le faltará trabajo.

-Tengo bolos y clases, pero nada estable. Salen buenos músicos a patadas, pero no se crean orquestas ni se renuevan plazas.

-¿Ha pensado en irse al extranjero?

-He tenido oportunidades pero pienso que lo fácil es irse; si aquí están mal las cosas, hay que cambiarlas desde aquí. ¿Quién va a cambiar la forma de gestionar las cosas si todos los que tienen ideas, que luchan y trabajan, se van? Además, me gusta mi tierra y estar con la familia y los amigos.

-Usted tiene una idea para empezar a cambiar cosas: el Proyecto Beta.

-Los jóvenes no escuchan música, ven música, pero los conciertos siguen haciéndose como hace 200 o 300 años. Somos nueve músicos que queremos hacer música del siglo XXI. Un concierto tiene que ser un espectáculo, tiene que contar una historia, y por eso fusionamos la tradición clásica con las nuevas tecnologías y las artes plásticas, proyectando imágenes especialmente diseñadas para la música. El domingo pasado actuamos en el auditorio de Sant Feliu de Llobregat mientras el artista Dase ejecutaba una lifepainting [pintura en vivo].

-¿Qué haría Mozart si viviera hoy?

-El Mozart de hoy es el disc jockey David Guetta. En su día la ópera era un género popular, el problema es que desde entonces no se ha evolucionado. ¿Cómo puede ser que yo, que soy músico, vaya a un concierto de la OBC [Orquesta Simfònica de Barcelona y Nacional de Catalunya] y no me emocione? ¿Cómo puede ser que el público medio sean jubilados y matrimonios?

-No querrá el público del Sónar...

-Quiero que la gente que nunca ha visto una gran orquesta en directo y solo ha escuchado Mozart en el cole venga, disfrute y luego comparta la experiencia por Facebook e Instagram, como si hubiera ido al cine o al Sónar, ¿por qué no? Hay que luchar para que la gente joven tenga ganas de ir a los conciertos de clásica porque si no, al final, no vamos a tocar. Me gusta dar conciertos para que la gente se lo pase bien y luego venga a los camerinos a preguntar y a charlar. Por eso hago música.

-¿Cuál es el último concierto de clásica que le ha puesto la piel de gallina?

-¿Cómo espectador? ... [Piensa] Me cuesta, no sabría decirle. Cada vez voy menos a conciertos, ya no me parecen atractivos. ¡Y eso que soy músico!