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FIN DE UNA SITUACIÓN DE ALARMA EN LA CAPITAL DEL SEGRIÀ

Detenido un universitario de 21 años por las cuchilladas de Lleida

El arrestado, de nacionalidad española, fue trasladado anoche a un psiquiátrico

El joven confesó los cinco apuñalamientos cuando la policía le pidió la identificación

LAURA BIELA
LLEIDA

la policía local de Lleida detuvo ayer pasadas las ocho de la tarde en la Zona Alta de la ciudad al presunto autor de los cinco apuñalamientos del lunes pasado. En contra de lo que indicaban las descripciones de testigos no es un extranjero sino un ciudadano español, de 21 años y estudiante de Medicina. Los padres del joven habían denunciado su desaparición y fue investigándola como los agentes dieron con él en la confluencia de la calle del Alcalde Rovira Roure con el Passeig de Ronda, cerca del lugar donde se produjo la primera agresión, según confirmó el alcalde de Lleida, Àngel Ros.

Una patrulla de la policía local que vigilaba la zona detectó al sospechoso y cuando intentó identificarlo este se puso muy nervioso y reconoció ser el autor de los cinco acuchillamientos cometidos al azar. Tras detenerlo, la policía local inició las diligencias para ponerlo a disposición de los Mossos d'Esquadra y lo trasladó al hospital psiquiátrico Santa Maria de la ciudad. La hipótesis principal que barajan los agentes es que el autor de los apuñalamientos podría ser un perturbado que actuó indiscriminadamente y sin ningún móvil. A todas las víctimas las atacó sin mediar palabra y con el mismo cuchillo. De hecho los apuñalamientos cesaron cuando el arma se quedo clavada en la espalda de un agredido, el último.

El presunto agresor dejó a cinco personas heridas. Todas evolucionan favorablemente. Dos de ellas, la mujer marroquí y el chino, están ingresados en la UCI, pero estables dentro de la gravedad. Dos más, el sudamericano y el español, se encuentran en la unidad de cirugía en estado menos grave, y el paquistaní, a quien el agresor dejó el cuchillo clavado en la espalda, se encuentra estable en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.

Desde que el lunes se produjo la serie de cinco apuñalamientos en menos de una hora se desplegó un dispositivo policial nunca antes visto en Lleida, con más de cien agentes peinando las calles de la ciudad y controlando las principales salidas de esta. Durante el día de ayer, los policías revisaron todas las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad de la zona, tanto de las calles como de los negocios por donde se desplazó el agresor. También intentaron identificar las huellas dactilares que pudiera haber dejado e interrogaron a dos de las víctimas, según explicó el intendente de la policía autonómica en la región de Ponent, Josep Lluís Rossell.

JORNADA DE MIEDO / Con la detención anoche del presunto agresor se acabó un episodio de inseguridad en la ciudad. Los vecinos no podían evitar sentirse intranquilos sabiendo que el hombre andaba suelto y que podía volver a las andadas.

Montse, una vecina de la zona donde se produjo el último ataque, explicaba ayer por la mañana que estaba asustada desde que conoció los sucesos. En el momento de las agresiones se encontraba paseando por las calles colindantes a la plaza del Treball y desde entonces sentía mucho miedo. «Vivo sola y esta noche me ha costado mucho conciliar el sueño. Solo hacía que oír ruidos extraños y cuando salgo a la calle no puedo evitar mirar a todos lados», aseguraba preocupada. Una situación que con la detención volverá a la normalidad.