04 jun 2020

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Gente corriente

Guillem Alfocea Hernández: "Ahora hay que hacer un esfuerzo por la cultura"

Catalina Gayà

-¿Cómo nace la idea de crear una editorial en Menorca?

-Para reconvertir la crisis laboral en una oportunidad y hacer lo que queremos hacer, que es cultura. Yo he trabajado en la agricultura ecológica y siempre he tenido inquietudes culturales. Mi pareja, Ariadna Ferrer, ha trabajado como periodista en programas culturales de TV-3 y Catalunya Ràdio. Nuestra voluntad es que Menorca pueda disfrutar de una editorial que aporte a la cultura con la misma naturalidad con que lo hacen autores menorquines de primer nivel.

-Arrela tiene solo un año, pero ya van por el séptimo libro y han hecho mucho ruido con la trilogía Versos per la llengua.

-En Versos per la llengua damos una respuesta colectiva desde la cultura a las agresiones del Gobierno balear. Hemos editado tres libros: Cinquanta-una veus poètiques de MenorcaTrenta-cinc veus poètiques d'Eivissa i Formentera, y Noranta-tres veus poètiques de Mallorca. En total, son 179 autores. [Silencio] La publicación de la trilogía es una mala noticia.

-¿Por qué?

-Porque implica que hay un contexto político represivo contra nuestra cultura.

-Es quijotesco pero, al mismo tiempo, la señal de una disidencia cultural.

-La disidencia, como la llama usted, existe en cada una de las diferentes islas. De la venta de cada ejemplar se destinan dos euros a entidades culturales que, en cada isla, siguen esforzándose para defender la lengua y la cultura. Cada libro supone una reflexión identitaria y la movilización contra las agresiones. Hemos decidido hacer tres volúmenes porque damos importancia a hacer cultura desde todos los territorios.

-¿Sufren el centralismo de Mallorca?

-Demasiadas veces, cuando se dice desde Mallorca «Baleares» se confunde el todo con la parte, cuando cada isla tiene su personalidad. La balearidad, si tenemos que construirla, debe hacerse desde la personalidad de cada isla. Estamos intentando construir una red entre islas: que a un autor de Eivissa como Jean Serra, al que hemos publicado una antología poética, lo prologue un escritor menorquín como Pere Gomila es una buena noticia, y algo que no había sucedido hasta ahora.

-Habla de autocapacitación: ¿qué les dijeron cuando decidieron montar Arrela?

-La gente ha respondido bien. Nacemos de una necesidad y un deseo personal, y también del convencimiento de que ahora hay que hacer un esfuerzo por la cultura.

-De nuevo hay un compromiso social.

-Sí.

-Es el boom de las microeditoriales.

-Hay un concepto que me parece interesante y que ayuda a explicar lo que estamos viviendo. Es la coopetencia, que yo conocí por la agricultura ecológica.

-Ilústreme.

-Es la fusión de cooperación y competencia. Como yo la entiendo, es la idea de que con la competencia unos ganan en detrimento de otros y, por contra, con la coopetencia ganamos todos.

-Colaboración, horizontalidad…

-Las microeditoriales suponen una nueva manera de editar, más horizontal y creando sinergias. Hacemos ecoedición y colaboramos con El Tinter y con Pol·len Edicions, ambos en Barcelona.

-Y se estrenan en la Setmana del Llibre en Català.

-El domingo a las 11.30 presentamos en la plaza de la Catedral L'alè de les cendres, de Maite Salord. La escritora profundiza en la memoria de los vencidos de la guerra civil y la narración se mueve entre Menorca, Eivissa y Mallorca. Es un tema importante, porque aún no ha sido rescatado.