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Integración en el territorio, siempre con una sonrisa

La Fundación Mas Albornà trabaja para fomentar la integración social y laboral de los adultos con discapacidad o que sufren alguna enfermedad mental en el Alt Penedès. En la actualidad están presentes en 23 de los 27 municipios de la comarca

MÒNICA TUDELA

Videoclip Balla el meu ritme de la Fundació Mas Albornà. / MAS ALBORNÀ

Videoclip Balla el meu ritme de la Fundació Mas Albornà.
Fundació Mas Albornà. Activitat Viu la vinya.

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Hace 45 años, un grupo de cinco familias de Barcelona y Tarragona que tenían hijos que sufrían alguna enfermedad mental compraron una masía en Les Cabanyes (Alt Penedès) y levantaron allí una escuela para poder atender las necesidades de sus niños. Sus hijos crecieron y la escuela se convirtió en un centro ocupacional para seguir ayudándoles. Esa fue la semilla de lo que hoy, tras varios cambios de forma y nombre, es la Fundació Mas Albornà, una entidad sin ánimo de lucro que busca --siempre con la actitud positiva por bandera-- la integración social y laboral de las personas adultas que sufren alguna discapacidad o una enfermedad mental en la comarca del Alt Penedès.

«Como tantas otras entidades, la necesidad de resolver un problema fue lo que nos puso en marcha», cuenta Cristina Barbacil, directora de comunicación de Mas Albornà. Hoy la entidad tiene instalaciones en Olérdola, Vilafranca y Les Cabanyes, tanto para el área asistencial como empresarial, y está formada por unas 350 personas. «En el centro de día de Les Cabanyes y de Olèrdola se atiende a 72 personas. El resto están en el área empresarial. 198 de ellas tienen discapacidad», explica.

Cerca de la gente

Trabajos de limpieza, jardinería, señalización y mantenimiento de mobiliario urbano, son algunos de los que se ofrecen. «De los 27 municipios de la comarca, trabajamos en 23. Esto es bueno para todos. Trabajamos para integrar a la gente con discapacidad y, además, estamos cerca del territorio».

Especialmente orgullosos están de encargarse de la limpieza de calles de Vilafranca del Penedès desde octubre del 2010. «Optamos a un concurso público y lo ganamos. Nos hizo muchísima ilusión, pero si ganamos era porque nuestra propuesta era buena. Nunca vamos a las empresas con el discurso de la lagrimita. Presentamos la propuesta y si salen los números, perfecto. Si no, no pasa nada», comenta Barbacil. Los miembros de Mas Albornà llevan en el área de la limpieza de calles desde el 2003.

Como defienden desde la Fundació Mas Albornà, la gente con alguna discapacidad o que sufre alguna enfermedad mental tiene «su propio ritmo». Un ritmo del todo válido para llevar a cabo ciertas tareas. «Hay que conocerlo y sacarle provecho y hacer ver eso a los demás», dice Barbacil. Balla el meu ritme es precisamente el nombre del vídeo musical que la fundación grabó el año pasado junto a Derrumband, un grupo de Vilafranca del Penedès.

Ganar visibilidad

La entidad también ha hecho un esfuerzo por hacer visible el trabajo de las personas con las que trabajan. «Antes, la gente con alguna discapacidad trabajaba en polígonos, puede decirse que casi escondida. Pero la mirada de la sociedad cambia y nosotros decidimos sacar a las personas de las naves. Buscamos que la gente nos vea», explica Barbacil. «También demostramos que estas personas son capaces de hacer tareas muy diversas y no solo de manipulados, como sucedía antes. Nos hemos diversificado y con eso estamos sorteando la crisis y, de paso, rompemos ese silogismo vigente durante años de que discapacidad es igual a trabajo de manipulación», explica. «Vamos haciendo de gota malaya en favor de la normalización y la visibilidad», explica la directora de comunicación. Esta actitud positiva y de convencimiento de que lo que ofrecen es de calidad y puede competir en el mercado ha llevado a la Fundació Mas Albornà a ponerse las pilas para promocionarse. En el 2008 pusieron en marcha una productora que lleva el nombre de la fundación y, desde entonces, las acciones de comunicación se han sucedido.

Una de las actividades más exitosas es Viu la vinya, en la que, en colaboración con la Fundació Miguel Torres, se acerca a los visitantes al entorno vinícola. Escolares, familias o grupos interesados visitan la masia Cal Batlle de La Bleda (Sant Martí Sarroca) y allí aprenden sobre la viña. «Viu la vinya nos permite educar en el valor de la diferencia, ya que los educadores son personas con alguna discapacidad o transtorno mental», explica Barbacil. Desde el 2010 han pasado unas 15.000 personas, un 80% escuelas.

La Fundació también puso en marcha la serie de entrevistas sobre discapacidad y trastorno mental 52 tallats i un tovalló, en la que políticos, periodistas, empresarios y artistas reflexionaron durante 52 semanas sobre la discapacidad. Desde el 2008, además, Mas Albornà edita un calendario solidario en los que han colaborado actrices de cine, deportistas conocidos, los actores del programa Polònia de TV-3, o la actriz Lloll Bertran. El calendario del 2015 estará dedicado al Bestiari Festiu de Catalunya. «En el calendario maridamos vino y valores», dice.

«Las familias se toman muy bien todas estas actividades que hacemos. Se lo pasan estupendamente», cuenta Barbacil. «Quizá desde fuera parece que hacemos cosas que no nos tocan, o un poco locas, pero lo cierto es que funcionan y gustan, así que estamos contentos».

Temas: +Personas

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