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Pequeña inventora

Una niña de 11 años de EEUU diseña una taza especial para su abuelo, enfermo de párkinson

La Kangaroo Cup nunca se vuelca al disponer de tres patas y una base elevada

RUT TURCH / Barcelona

Lily Born y su padre, Joe Born, explican cómo surgió el proyecto. / JOE BORN

Lily Born, una niña de 11 años de Chicago, ha inventado una taza para que su abuelo enfermo de párkinson no derrame nunca más el líquido de los vasos. Lily afirma que la idea la tuvo cuando tenía nueve años, edad en la que fue consciente de la enfermedad que padecía su abuelo. La Kangaroo Cup --nombre que recibe el invento-- está hecha de plástico y tiene tres patas, para dotarla de una mayor estabilidad. Además, también cuenta con una base elevada.

Después de hacer un prototipo de plástico para su abuelo, Lily fabricó otro, pero esta vez de cerámica, para que a su padre no se le cayera el café encima del portátil. Al poco tiempo de usarla, el padre de la niña, Joe Born, declara que se dio cuenta de que era un gran invento. Fue por eso por lo que Joe decidió comercializarla. Gracias a la campaña que lanzaron por Kickstarter --una plataforma de 'crowdfunding'--, el padre y la niña viajaron a Jingdezhen, capital de la cerámica china, para mejorar su modelo, encontrar un fabricante y preparar la producción. 

Posteriormente, después de hablar con algunos consumidores, Joe y Lily llegaron a la conclusión de que debían  hacer la Kangaroo Cup de un material más resistente, ya que se rompía fácilmente, y perfeccionar las asas. Por esa razón, han lanzado otra campaña en Kickstarter, para poder comercializar el nuevo modelo de plástico. 

Temas: Párkinson