Ir a contenido

SUCESO EN MADRID

Una fan del periodista Paco González intenta matar a su esposa

MAYKA NAVARRO
MADRID

Maite, la esposa del periodista deportivo Paco González, y su hija María, de 19 años, permanecían anoche ingresadas en el Hospital Puerta del Hierro de Madrid después de que una mujer de 25 años, seguidora del comunicador, intentara asesinar a cuchilladas a la mujer por celos. Las víctimas están fuera de peligro.

La agresora, Lorena Guerra Fernández, que también tuvo que ser asistida por cortes, estaba «completamente obsesionada con el periodista», aseguraron fuentes de la investigación. La mujer convenció a un amigo en paro de San Sebastián, Ivan Trepiana Palao, de 30 años, para que la acompañara en su locura.

Durante varios meses, la mujer siguió los movimientos de la familia del periodista de la COPE. De hecho, el octubre pasado, González presentó una denuncia en la Guardia Civil de Las Rozas tras recibir amenazas de muerte por correo electrónico. Los agentes iniciaron una investigación, pero no lograron dar con la identidad del amenazante. Incluso se diseñó un dispositivo de vigilancia en el entorno del periodista, que no detectó nada sospechoso.

El asalto se produjo a las 8.50 horas de ayer. Tras dejar en la escuela a Iñigo, el menor de la familia, las dos mujeres subieron a su coche para trasladar a la hija a la universidad. En ese momento, dos jóvenes armados con cuchillos entraron en el vehículo y entre forcejeos y pinchazos, intentaron que la mujer arrancase el coche. María consiguió huir del coche a pesar de haber recibido tres heridas superficiales de arma blanca, y detuvo a gritos una furgoneta, en la calle de la Playa del Saler de Boadilla. El hombre ordenó a sus hijos que no salieran del coche, introdujo a la joven en el vehículo, y se dirigió a ayudar a la madre. Tras golpear a un agresor y arrebatarle el arma, los asaltantes huyeron, aunque fueron detenidos en la calle de al lado por la Guardia Civil y la policía municipal de Boadilla.

La mujer de González presentaba cinco heridas, una en el pecho, y anoche tuvo que ser operada. Los agresores habían dejado un Ford Fiesta a las puertas del cementerio de Majadahonda, a un kilómetro del lugar. Dentro había una mochila con grilletes.