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entrevista con el Exlegionario

Xavier Léger: «La Legión usa la sugestión de las sectas»

I. S.
ROMA

De 37 años y autor del libro Yo, antiguo legionario de Cristo, el francés Xavier Léger -ahora casado y a punto de ser padre- formó parte de la ultraconservadora organización de 1999 al 2006. Cuenta que tras ese último año comenzó su batalla para sacar a la luz los tejemanejes del capítulo. Lo que le llevó a pedir una reunión con el prelado vaticano que en el 2009 investigó sobre la congregación, el español Ricardo Blázquez. Fue en vano, pues no fue recibido.

-¿Qué opina del capítulo?

 

-Estoy haciendo nuevamente las cuentas con esos mecanismos tan perversos [de la Legión]. El problema es que toda esta historia remite a las más altas instancias [de la Iglesia], y a las investigaciones que han sido hechas, una y otra vez, solo para ver lo que se quería ver.

-¿Está diciendo que la red de silencio y poder de Maciel sigue en pie?

 

-Por supuesto. Basta observar este capítulo general, que nace de una serie de errores del Vaticano. Hoy tenemos las pruebas fehacientes de los errores de Benedicto XVI; lo admitió él mismo en el libro La Luz del Mundo.

-¿Todavía hay pruebas ocultas?

 

-Mucho es público. El problema es que la verdad ha sido amalgamada, aquí y allá, con una infinidad de mentiras. Hay gente, religiosos, periodistas, que han reescrito la historia, mezclando lo real y lo ficticio.

-¿Ha podido saber qué está pasando dentro?

 

-He intercambiado algunos breves correos con un sacerdote.

-¿Qué cree que ocurrirá?

 

-Es difícil hacer previsiones. Muchos viejos legionarios están diciendo basta y se están yendo. Pero el cardenal Velasio de Paolis terminará su mandato. Dicho esto, nada cambiará, salvo, quizá, las apariencias.

-¿El Papa intervendrá?

 

-Lo espero. Pero no estoy seguro de que esté bien informado. Es un hombre a las antípodas de la espiritualidad de los Legionarios. En sus discursos, criticando a los curas, su orgullo, su narcisismo, critica también al sistema legionario. Pero el sistema de los Legionarios está ahí, es como un cáncer inoperable incrustado en la Iglesia.

­-¿Por qué no logran resolver este problema?

-Creo que hay autoridades de la Iglesia que sencillamente son incapaces de ello. Y hacen mucho mal a la institución. Repito: la Legión es un tumor que ha tenido consecuencias terribles para la Iglesia y la sociedad. Como el Opus Dei que, en nombre de la Iglesia, ha puesto en marcha un sistema muy criticable, sobre todo en América Latina.

­-Hay quien los apoya.

-Sí. Gente influyente. En México, Carlos Slim sigue apoyando escuelas de la Legión. Y, en Francia, Charles Beigbeder, miembro de Regnum Christi, un político y empresario poderoso.

­-El Vaticano ha hecho algún esfuerzo, ¿no?

 

-Sí, pero no ha entendido lo más importante. Que la Legión usa los mismos mecanismos de sugestión que las sectas, manipula las mentes. Me han dicho que recientemente le mostraron una fotografía al Papa, como diciéndole: «Mire, Papa, somos gente feliz». Así hacía Maciel [según muchas reconstrucciones, uno de los pilares de la Legión en la época de Maciel era el culto a la personalidad de este]. Por suerte, no lo denuncio solo yo. Ahora somos muchos. Y hay muchos informes, algunos que se remontan a hace más de 50 años.

Temas: Sectas

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