AL OTRO LADO DE LA FRONTERA

Tan lejos, tan cerca

La nueva conexión pone las principales ciudades del sur de Francia a tiro de piedra. Algunos usuarios franceses lamentan que los horarios estén más pensados para los viajes desde BCN

El primer viaje 8 El AVE S-100F, en su llegada a la estación de Toulouse-Matabiau, ayer, a las 13.40 horas.

El primer viaje 8 El AVE S-100F, en su llegada a la estación de Toulouse-Matabiau, ayer, a las 13.40 horas. / JULIÁN GARCÍA

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JULIÁN GARCÍA / Toulouse

Dos meses y un día después de la inauguración de la Exposición Universal de Barcelona de 1929, el ministro español de Fomento, el conde de Guadalhorce, y su homólogo francés, Pierre Forgeot, se estrecharon la mano en la estación de Latour de Carol para dar fe institucional del enlace ferroviario transpirenaico entre España y Francia. Hoy día, ese enlace sigue ahí, y permite a los muy voluntariosos viajar de Barcelona a Toulouse o a París con un solo cambio de tren. Por desgracia, los horarios de Renfe y SCNF no están coordinados, así que, si llegas desde Barcelona a Latour de Carol y quieres seguir hasta Toulouse, lo más probable es que debas esperar un par de horas en la estación hasta que salga el tren francés. Una conexión, en fin, con algo de viaje turístico por los hermosos paisajes pirenaicos, pero poco operativa.

El AVE S-100F de Renfe que entró ayer a las 13.40 horas (con cinco minutos de retraso) por la vía 7 de la estación de Toulouse-Matabiau pone, al fin, a la capital occitana a tiro de piedra de Barcelona. De hecho, las nuevas conexiones en alta velocidad nos acercan más que nunca al sur de Francia, lo que abre nuevas y excitantes posibilidades al turismo, el comercio y el trabajo. El enlace entre Barcelona y París ha acaparado la atención por razones obvias, pero desde ayer estamos a 1.15 horas de Perpinyà, a  2.45 de Montpellier o a 3.05 de Toulouse. El Euromed a Valencia tarda 3.25 horas.

«Tiene usted razón en sus observaciones y no querría echarle agua al vino, pero nosotros lo vemos un poco distinto desde Francia», asegura a este cronista Jean-Jacques Riera, mánager de la compañía logística FedEx Francia en Perpinyà, que estos días ha estado en Toulouse en viaje de negocios. «Voy mucho a Barcelona y me encantaba la idea de visitar a mis clientes llegando en tren, pero no podré hacerlo. Para los negocios, los horarios que hay desde Perpinyà no nos sirven porque llegamos a Barcelona a las 11.30 y eso es demasiado tarde. Están más pensados para viajar desde Barcelona», se lamenta Riera, francés de 55 años, en un portentoso catalán. Hay, por tanto, cierto aire de decepción, al menos por ahora. «Para el turismo, la conexión está muy bien, pero tanto en Perpinyà como en Toulouse ha habido algo de frustración en cuanto al TGV como nuevo motor socioeconómico».

 

Discreta llegada a Toulouse

Del, por ahora, escaso entusiasmo de los franceses por la conexión con Barcelona da fe la discreta llegada del primer AVE ayer a Toulouse. Apenas media docena de amigos del ferrocarril con sus cámaras, y un grupo de trabajadores de la SCNF que quisieron dar la bienvenida al tren, del que bajaron cerca de un centenar de viajeros. «El alcalde de Toulouse no está, ha ido a Barcelona», explica Philippe Lesscure, camionero jubilado y fan del ferrocarril. «Es un día histórico, pero yo de momento no lo cogeré. El tren llega a las once de la noche a Barcelona y te obliga a hacer noche. A ver si ponen más trenes en marzo...».

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Pero, en fin, no nos pongamos trágicos. Jean-Jacques Riera hablaba antes de los beneficios que comportará para el turismo y François Sune asiente con una sonrisa. Durante parte del año vive en Llívia (Cerdanya) de la agricultura, pero  le excita la perspectiva de viajar desde su Montpellier natal hasta Barcelona. Advertimos de que Sune, de 34 años, es un fiestero de tomo y lomo. «Será increíble poder ir a Barcelona en TGV para vivir la noche. Son solo 2.45 horas». No todo es farra, sin embargo. Florence Morlot, tolosana de 35 años, viajará a BCN con el AVE: «Tenía ganas de pasar tres o cuatro días con mi pareja. Es fabuloso no tener que llegar al aeropuerto dos horas antes ni buscar párking». 

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