La sanidad en Catalunya

Los médicos del Clínic se resisten a la orden de trabajar para la privada

Los facultativos denuncian que Salut recorta la sanidad pública para financiar al sector privado

El centro cierra 72 camas y envía a sus cirujanos a operar en el Sagrat Cor a 500 pacientes cedidos

Instalaciones del Hospital Clínic, de Barcelona.

Instalaciones del Hospital Clínic, de Barcelona. / FIRMA DE FOTO

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ÀNGELS GALLARDO / Barcelona

Tres cirujanos del Hospital Clínic, de Barcelona, dos traumatólogos y un especialista en patología vascular hubieran debido empezar a operar el 1 de octubre a enfermos del propio Clínic en los quirófanos del Hospital Sagrat Cor, propiedad de la empresa privada IDC Salud (antiguo Capio). Pero no lo hicieron. Los facultativos del Clínic no entienden, ni aceptan, y así lo han comunicado a la dirección del centro, que el hospital en el que ejercen esté obligado a cerrar 72 camas y transferir al Sagrat Cor a 500 pacientes anuales, más tres cirujanos, como consecuencia de la orden de la Generalitat de que recorte su presupuesto en 17,5 millones este año.

«Los médicos del Clínic no entendemos que un hospital público tenga que cerrar camas por razones presupuestarias, y envíe pacientes y cirujanos a un centro privado al que Salut sí podrá financiar -afirmó ayer Rafael Molina, presidente del comité de delegados médicos del Clínic-. Nosotros podríamos atender a esos enfermos, si nos los pagan. El personal de este hospital, de forma unánime, está en contra de que pacientes públicos sean atendidos por empresas con ánimo de lucro». «Esa privatización de la sanidad -puntualizó Molina-,  no la ha decidido el Clínic, sino la Generalitat».

YA DECIDIDO // La decisión está tomada, apuntan desde la dirección del Clínic, ya que lo prioritario es cumplir con el presupuesto que les viene impuesto, comunicado en agosto. Incluirá la pérdida de media paga para todo el personal, pero esas medidas, y los ajustes asistenciales que aplican desde el 2011 para ganar eficiencia y ahorrar, no son suficientes para prescindir de 17,5 millones en tres meses. «Si la Generalitat decide ese recorte, al hospital solo le quedan dos caminos: o disminuye actividad o prescinde de personal -prosiguió Molina-. La dirección ha optado por lo primero, sin permitirnos negociar medidas de ahorro».

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Un acuerdo, nunca ejecutado,  suscrito en el 2011 entre el Sagrat Cor, la Clínica Platón (ambos privados) y el Clínic, auspiciado por la Generalitat -ya presidida por Artur Mas- ha permitido ahora que el gran hospital público de la Esquerra del Eixample pueda transferir buena parte de su cirugía denominada de baja complejidad al centro privado, que casualmente adquirió IDC Salut en el 2011.

El personal no médico del Clínic también rechaza la idea. «Los hospitales que atienden lo más complejo, como el Clínic, no pueden absorber toda la patología leve y pueden transferirla, pero esa reordenación ha de hacerse entre centros públicos, no para beneficiar a los privados», apuntó Francisco Vallejo, del comité de empresa. La dirección del Clínic asegura que los cirujanos de su hospital que acaben operando en el Sagrat Cor seguirán adscritos a la plantilla del Clínic. Salut, sumida en un absoluto silencio sobre esta operación pero impulsora de una profunda reordenación de la asistencia, indicó meses atrás que su objetivo es que los hospitales «trabajen en red».