27 nov 2020

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DESPLIEGUE POR UNA FALSA ALARMA

Lío en la playa

Salvamento Marítimo pone en marcha un espectacular dispositivo en Altafulla para buscar a dos buceadores hallados en tierra horas después

RAFAEL MORALES
ALTAFULLA

Las 17 muertes que se han producido este verano en las playas catalanas han disparado las alarmas en los ayuntamientos costeros, en los servicios de socorrismo y en los equipos de protección civil y Salvamento Marítimo. El jueves pasado se contabilizaron las dos últimas muertes de bañistas en las playas de La Pineda (Vila-seca) y Vilafortuny (Cambrils). Solo dentro de este clima, abonado por las redes sociales, se puede entender el espectacular dispositivo que se puso en marcha el domingo para buscar en la playa de Altafulla (Tarragonès) a dos turistas alemanes a los que se creía ahogados, pero que finalmente la Guardia Civil localizó en su alojamiento.

«Fue una falsa alarma», confirmaron ayer fuentes de Salvamento Marítimo de Tarragona, que envió a la zona una de sus embarcaciones y un helicóptero para buscar a los dos jóvenes alemanes. Dos equipos de buceadores de los GRAE de los bomberos y otro de la Guardia Civil se sumaron poco después a la búsqueda.

La confusión se había iniciado hacia mediodía en la zona de El Canyadell de la playa de Altafulla. Un joven extranjero que hacía snorkel (buceo a pulmón con unas simples gafas y una pequeña boya señalizadora) junto a su pareja se dirigió a un socorrista de la playa y le informó de que «un señor mayor» se estaba ahogando cerca de una boya situada unos 300 metros dentro del mar.

El socorrista se subió a una moto acuática y se dirigió hacia la boya, pero no encontró a nadie. Al mismo tiempo, el joven extranjero, del que después se supo que era alemán, se lanzó al mar desde una zona rocosa. Muchos interpretaron que buscaba a su pareja porque la había mencionado cuando daba las explicaciones al socorrista. Las fotos y los comentarios empezaron a correr a través de Twitter. Cuando los efectivos de Salvamento Marítimo llegaron al lugar ya no buscaban a un señor mayor, sino a una pareja que hacía snorkel. Como pasaba el tiempo y no les encontraban, llamaron a los cuerpos de buceadores.

Tan tranquilos

Al terminar la luz del día, se suspendió la búsqueda con la intención de reanudarla a primera hora de la mañana de ayer. Pero no hizo falta. La Guardia Civil localizó por la noche a la pareja de jóvenes alemanes, que habían pasado el resto del día tan tranquilos y ajenos al dispositivo que se había montado. Del señor mayor no se encontró ningún rastro, ni en el mar ni en tierra. Tampoco se ha denunciado ninguna desaparición.

«No cabe pensar en multar a los jóvenes alemanes porque no cometieron ninguna negligencia. Simplemente creyeron que había una emergencia y cumplieron con su deber», explicaron ayer fuentes de Salvamento Marítimo. El alcalde de Altafulla, Fèlix Alonso, informó que desde el principio se conocía la versión del socorrista, pero la información «se desvirtuó» y se organizó el lío. «El caso es que el suceso ha tenido un final feliz y nos alegramos de ello», concluyó.