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La policía detiene al maquinista del tren siniestrado

El conductor del convoy ha reconocido que iba a 190 km/h en un tramo limitado a 80

Al menos 80 personas han muerto y 95 de los heridos permanecen ingresados por el siniestro del convoy, que ayer pasó revisión

El titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Santiago de Compostela ha ordenado la detención del maquinista del tren accidentado este miércoles en Santiago, que ya estaba a disposición policial. También se están "referenciando" testigos, lo que quiere decir que se les están tomando los datos para poder localizarlos y llamarlos a declarar cuando el juez lo considere oportuno. La caja negra del tren "lleva horas localizada" y está a disposición del juez y custodiada por la Policía Judicial. Asimismo, el juez ha pedido que se aseguren todos los vídeo y audios que puedan existir del accidente y que puedan ser empleados en la investigación.

Velocidad excesiva

El conductor del tren Alvia siniestrado anoche cerca de Santiago de Compostela ha reconocido que iba a una velocidad de unos 190 kilómetros por hora en una zona limitada a 80 km/h, han informado fuentes de la investigación del accidente, en el que han muerto al menos 80 personas y unas 140 han resultado heridas.

Tras el siniestro mortal, el conductor mantuvo comunicaciones por radio en el que aseguró que iba a mucha mayor velocidad de la que indicaba la curva en la que se produjo el accidente. Las mismas fuentes han explicado que, tras el siniestro, el conductor del tren admitió también que iba a esta velocidad de unos 190 kilómetros por hora en una conversación que mantuvo con la delegación del Gobierno en Galicia.

El presidente de Renfe, Julio Gómez-Pomar Rodríguez, ha confirmado que la línea ferroviaria donde se ha producido el accidente está dotada de un sistema de seguridad y ha asegurado que ayer mismo, por la mañana, el tren siniestrado pasó una revisión. En declaraciones a la cadena COPE, Renfe ha señalado que la caja negra está ya en manos del juez y se ha mostrado prudente sobre las causas, pero ha señalado que no se tardará mucho en conocerlas.

Por su parte, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha asegurado que la infraestructura de señalización en el punto en el que se produjo el accidente del tren Alvia estaba "perfectamente respecto a la señalización" y "en su funcionamiento" y "con todas las revisiones al día". La compañía ha explicado que cuando la línea ferroviaria discurre por ámbitos urbanos los radios de las curvas que tiene el trazado son más reducidos que en los tramos abiertos, razón por la que la velocidad en el tramo del siniestro estaba limitada. Además, añade, en las zonas próximas a las estaciones es necesario reducir y limitar la velocidad.

Actualmente hay dos investigaciones sobre el siniestro: la iniciada por Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), organismo independiente adscrito al Ministerio de Fomento, y la judicial, en la que también colaboran los técnicos del departamento que dirige Ana Pastor.

Veinte heridos críticos

Para tal fin, la policía y técnicos de infraestructuras viarias investigan desde anoche los motivos del accidente, en el que han muerto al menos 80 personas y otras 95 permanecen ingresadas, según los últimos datos ofrecidos por el Tribunal Superior de Justicia de Galicia. Treinta y seis de las personas heridas están en estado crítico y dos de ellas aún no han sido identificadas, ha informado el delegado del Gobierno en Galicia, Samuel Juárez, que ha precisado por el momento hay 80 víctimas mortales.

Juárez ha acudido al Hospital Clínico de Santiago de Compostela para interesarse por el estado de los heridos en el suceso y ha afirmado que en estos momentos "no hay ningún indicio que indique que no fuera un accidente", en concreto "un descarrilamiento por velocidad".

Identificación de cadáveres

En una de las conversaciones telefónicas mantenidas tras la tragedia, uno de los maquinistas del tren dijo: "Descarrilé, qué le voy a hacer, qué voy a hacer". Ambos conductores salieron ilesos del siniestro y participaron en las tareas de rescate, así como prestando ayuda en todo aquello que consideraron necesario.

La Policía Nacional ha desplazado desde Madrid a Santiago de Compostela a otros tres especialistas para colaborar en la identificación de cadáveres, que se suman a los seis agentes que se trasladaron anoche nada más ocurrir el trágico accidente.

Medio millar de agentes de la Policía Nacional participan en el dispositivo establecido tras el accidente de un tren Alvia en el que viajaban 247 pasajeros, han informado fuentes policiales.

Paisaje dantesco

Miembros de los equipos de emergencia han comprobado en el interior de dos de los vagones del tren que descarriló anoche en Santiago que no hay más víctimas en su interior.

Durante toda la noche, un dispositivo de unas 200 personas, con la ayuda de dos enormes grúas, ha logrado elevar dos de los vagones más afectados en el accidente --que iban en la cola del convoy--, y subirlos a una carretera ubicada a más de cinco metros de altura respecto de la vía, a donde fue a parar también en el accidente el tercer vagón.

Una decena de bomberos han entrado en los convoyes y han comprobado que no quedan más personas en su interior tras retirar los asientos y otros objetos del tren. La primera luz del día ha dejado al descubierto en la zona del accidente un paisaje de vías sobre las que quedan mantas, maletas y otros objetos personales que salieron despedidos.

Apoyo a las familias

Entretanto, los familiares de las víctimas permanecen congregadas en el edificio Cersa de Santiago. Fuentes de los equipos de asistencia han informado de que, en una primera fase, a los familiares de los heridos sólo se les informará cuando se les tenga totalmente identificados y estén conscientes.

Mientras, dos coches fúnebres han comenzado pasadas las ocho de la mañana a trasladar los cadáveres al Hospital Universitario de Santiago para practicar la autopsia a las víctimas mortales del accidente ferroviario acaecido anoche en Compostela.

El accidente ocurrió antes de las nueve de la noche cuando un tren que cubría el trayecto Madrid-Ferrol descarriló en un tramo de vía de alta velocidad.

Fuentes judiciales han informado  que durante la noche han trabajo en el complejo multiusos del Sar de Compostela, convertido en tanatorio tras el accidente, dos jueces, tres secretarios judiciales, diez forenses y un fiscal. Las mismas fuentes han indicado que la identificación de las víctimas mortales está siendo muy compleja, ya que algunas de ellas están muy desfiguradas.