El Papa crea una comisión para reformar el banco vaticano

Los miembros deberán informar a Francisco de la lista de clientes e inversiones

El papa Francisco, en la audiencia pública de este miércoles en el Vaticano.

El papa Francisco, en la audiencia pública de este miércoles en el Vaticano. / EFE

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ROSSEND DOMÈNECH / Roma

No se trata de una intervención, pero casi. El papa Francisco ha nombrado una comisión de al menos cinco personas para que den la vuelta como a un calcetín al Instituto para las Obras de Religión (IOR), comúnmente conocido como "el banco del papa" y le informen de sus conclusiones. La decisión para definitivamente la ofensiva, incluso mediática, de los actuales directivos del banco, que parecía apuntar a conceder un mayor grado de transparencia financiera con el objetivo de evitar reformas radicales.

En el documento personal firmado el lunes pasado, el Papa pide a los más de 3.000 empleados del Vaticano que colaboren con los investigadores, sin que puedan o deban oponer secreto profesional alguno. Se exceptúan solo las prerrogativas confidenciales de los que gozan los organismos de vigilancia. Mientras dure la labor investigadora, el banco seguirá operando regularmente y el papa "espera en una fértil colaboración" entre la comisión y los directivos del banco.

La medida tomada significa que, por segunda vez en su historia comenzada en 1942 --la primera fue con Juan Pablo II--, un Papa podrá examinar toda la lista de clientes del banco y cerciorarse de que tengan derecho a gozar de una cuenta corriente, además de verificar dónde y cómo el IOR invierte sus activos.

Al final de los trabajos de la comisión, que podrá interrogar a cualquier persona y servirse de especialistas externos al Vaticano, todo el material deberá ser entregado al Papa y solo a él.

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El documento papal precisa que la investigación apuntará a dos objetivos: verificar la "situación jurídica" del banco y las actividades que lleva a cabo. En el pasado, para salvar de la justicia italiana al entonces presidente del IOR, Paul C. Marcinkus, el Vaticano declaró que el instituto era un “organismo perteneciente a la estructura central” de la Iglesia católica, como no había sido nunca considerado. La circunstancia permitía proteger con la inmunidad al criticado presidente. Sin embargo, cuando la “emergencia” sobre el presidente Marcinkus cesó, el IOR dejó también de ser un “organismo central”. En 1990 Juan Pablo II atribuyó “personalidad jurídica pública” al banco.

Los miembros de la comisión investigadora son el cardenal Raffaele Farina, que actuará como presidente, el cardenal Jean-Louis Pierre Tauran y el coordinador y obispo Juan Ignacio Arrieta Ochoa de Chinchetru. Como secretario de la misma ha sido nombrado el cardenal Peter Bryan y también formará parte de ella la profesora Mary Ann, especialista legal.