Intermón da por resuelto el incidente con una activista de Guatemala en un hotel de Madrid

La oenegé acepta las disculpas de la dirección del establecimiento por el "malentendido" y renuncia a ejercer acciones legales por el caso

La activista guatemalteca María Josefa Macz. INTERMÓN OXFAM

La activista guatemalteca María Josefa Macz. INTERMÓN OXFAM

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La oenegé Intermón Oxfam ha dado por resuelto el incidente que se produjo el sábado 16 de marzo cuando un hotel de Madrid negó una habitación a la activista guatemalteca María Josefa Macz, de origen maya, pese a que tenía plazas disponibles. La organización, que en un principio anunció acciones legales por el supuesto caso de racismo, ha aceptado las explicaciones de la dirección del establecimiento, que ha emitido una nota de réplica en la que atribuye el hecho a un "malentendido".

Tras participar en una campaña de sensibilización de Intermón, Macz perdió el sábado su vuelo de regreso a Guatemala, por lo que el responsable de Campañas y Eventos en España de la oenegé, Saviano Abreu, tuvo que buscarle alojamiento para pasar la noche.

Según explicó en su blogAbreu comprobó por internet la disponibilidad de habitaciones en el establecimiento, de cuatro estrellas, y se dirigió allí en torno a las cinco de la tarde para hacer la reserva con Macz, que iba "vestida con un traje típico de mujer maya". La recepcionista le dijo que no había cuartos disponibles. Tras contestar el responsable de Intermón que la web del hotel indicaba lo contrario, la empleada se reafirmó y les sugirió que buscaran otro establecimiento.

Al salir, Abreu volvió a acceder a la página del hotel, se cercioró de la disponibilidad de habitaciones y formalizó la reserva por "poco más de 50 euros". "Menos de cinco minutos después estábamos otra vez dentro del hotel. Nos dirigimos al mostrador como si nada hubiese acontecido y, sin escuchar ni una disculpa o una excusa por lo que podría haber sido una equivocación, hicimos todos los trámites del 'check-in'. Una vez todo terminado, factura y llaves en mano, pido la hoja de reclamaciones", detalla.

En ese momento, siempre según Abreu, la recepcionista le respondió que no tenía hojas de reclamaciones y le espetó: "Tengo la potestad de decidir qué clientes entran o no en el hotel". El responsable de Intermón terminó llamando a la policía para que levantara acta del hecho.

Situación muy grave

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"La situación nos parecía muy grave como para no reaccionar", declaró a EL PERIÓDICO Abreu, cuyo relato ha alcanzado una notable difusión en las redes sociales. "Vamos a emprender acciones legales en señal de protesta y con la intención de que casos como este no vuelvan a ocurrir", anunció. Sin embargo, Intermón ha decido dar por resuelto el incidente.

La jefa de recepción del hotel manifestó a este diario que todo fue un "malentendido". "Por un error técnico, el ordenador nos decía que no quedaban habitaciones libres", ha explicado. También ha subrayado que "la recepcionista asegura que en ningún caso dijo que ella decidía qué clientes entran en el hotel".