29 oct 2020

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La PAH se concentra ante una financiera para denunciar abuso en la concesión de hipotecas

La plataforma acusa a UCI, vinculada al Santander y a BNP, de aplicar "cláusulas tóxicas"

Asegura que la entidad no recibe a los afectados y prolonga el proceso para cobrar intereses

TONI SUST, Barcelona

Un centenar de activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) han acudido esta mañana a protestar ante la sede de Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI), una financiera vinculada al Banco de Santander y a BNP, a la que la plataforma acusa de incluir "cláusulas tóxicas" en las hipotecas que ha concedido, de forzar la firma de avales, de intentar penalizar económicamente a sus clientes y de no recibirlos. Según ha explicado Eva Corredoira, abogada y activista de la PAH, los métodos de UCI eran cuestionables desde el principio, ya que propiciaban tasaciones muy altas de las viviendas vinculadas al dinero prestado con el fin de convertirlas en un producto atractivo. Porque las hipotecas fueron titulizadas las hipotecas, es decir, revendidas a inversores de forma fragmentada.

Cuando algunos clientes ya no pudieron afrontar las hipotecas y dejaron de pagar, ha seguido explicando Corredoira, llegaron los procesos de ejecución hipotecaria. En el momento de las subastas, como está previsto legalmente, las entidades bancarias pueden quedarse la vivienda por la que se ha dejado de pagar abonando solo un 60% de la tasación. Como en estos casos eran muy altas, ese 60% superaba en muchos la deuda impagada, con lo que se podía producir en la práctica una dación en pago (el afectado quedaba sin casa y sin deudas) o incluso que el cliente recuperar algo de dinero. Según la PAH, UCI optó en estos casos por dilatar el proceso para generar más intereses de demora. Y con medios poco sofisticados: dejar de enviar cartas a los deudores, cerrar sucursales, decirle a un cliente de Tarragona que si quiere ser atendido tiene que ir a Madrid.

DE TRES EN TRES

Según Corredoira, todavía no está claro cuántos afectados hay en Catalunya. En Barcelona, unos 26. Hoy han acudido 17 a la protesta. Querían entrar todos en la entidad, pero finalmente han pactado subir de tres en tres con Corredoira. En la primera terna figuraba Antonio Rodríguez, que ha salido enfadado: "No nos dicen nada. Nos quedamos aquí hasta que venga alguien de Madrid. Yo no me tiraré de ningún balcón, pero sí plantaré cara a estos sinvergüenzas".