Ir a contenido

Social Media Week de Barcelona

Periodismo en red

Las redes sociales alumbran un nuevo modelo de participación en los medios de comunicación

La calidad y el rigor distinguen el periodismo de lo que no lo es, subraya el director de EL PERIÓDICO

CARMEN JANÉ
BARCELONA

Las redes sociales como Twitter y Facebook demuestran que hay una demanda cada vez mayor de información de calidad y más capacidad para difundirla, pero también que la agenda informativa ha dejado de estar solo en manos de los medios de comunicación y que la participación va mucho más allá de enviar un correo o un tuit. Pero gestionar esta participación no es fácil, como se puso de manifiesto, ayer, en una mesa redonda sobre la evolución de los medios de comunicación en la Social Media Week de Barcelona, en la que participaron Ignacio Escolar, director de Eldiario.es; Guillermo Rodríguez, subdirector de El Huffington Post; Javier Flores, community manager de la revista Muy Interesante; Antoni Gutiérrez-Rubí, asesor de comunicación, y el director de EL PERIÓDICO, Enric Hernàndez.

Para Escolar, "un periodista que hoy no quiera estar en Twitter es como el que hace diez años no quería tener móvil. Twitter te da el contacto con tus lectores y es fuente de información". El riesgo, advirtió, es ceder demasiado a las peticiones de la audiencia y entrar en una guerra por captar seguidores: "Y ya sabemos lo que ha pasado en las televisiones, donde lo que triunfa es Sálvame".

Aceptar esta participación no implica responder a cada comentario, matizaron. Flores, que gestiona una comunidad de dos millones de usuarios en Twitter y 200.000 en Facebook, afirma que no responde a cada tuit. "Me volvería loco y dudo que interesara al 99% de los usuarios. Hay formas de analizar lo que quieren los lectores sin tener que entrar en las conversaciones", dijo.

Seguir la propia línea

"Se trata de escuchar a los lectores pero siguiendo la propia línea editorial", argumentó Hernàndez. El director de EL PERIÓDICO definió la línea entre lo que es un medio de comunicación y lo que no lo es en la verificación de la información, la explicación del contexto y el tratamiento editorial. Y que esto obliga a un ejercicio de responsabilidad para los medios de referencia. "No podemos dejarnos llevar por la corriente y dar noticias no contrastadas", dijo. "Sin tratamiento editorial no hay contraste", añadió, y puso como ejemplo el caso de Wikileaks, que "recurrió a los grandes diarios para corroborar y contextualizar la información que filtraba".

"Iniciativas como España en llamas, que aborda toda la información sobre incendios forestales, son ejemplos de transparencia y de comunicación, pero no son periodismo", agregó Hernàndez.

Nuevas aventuras

Los ponentes coincidieron en que este es un buen momento para emprender nuevas aventuras periodísticas y citaron ejemplos de medios digitales que han lanzado versiones impresas, como Jotdown o Mongolia. "Tienen además la ventaja de que las redes sociales les permiten comunicar cuándo llegan al quiosco, porque antes no te veía nadie por muy bueno que fuera tu producto. Ahora es cuestión de un tuit", precisó Escolar.

La tecnología también es una aliada para estos nuevos medios, porque han abaratado costes de producción y distribución, y han permitido concentrar habilidades en una misma persona: el periodista. También ha simplificado la búsqueda de financiación gracias al 'crowdfunding', la financiación colectiva, que para algunos de estos nuevos medios supone la participación de sus lectores de forma muy activa.

"Nosotros hacemos 'crowdfunding' cada mañana en el quiosco, y los suscriptores son nuestra comunidad", afirmó Hernàndez, que lamentó la falta de viabilidad de muchos modelos de negocio para la información en internet. "Hay que convencer a los lectores de que el periodismo de calidad es caro y hay que pagarlo. No todo puede ser gratis. Y esta es una tarea titánica", sentenció el director de EL PERIÓDICO.