POLÍTICA 'ON LINE'

Activistas sin partidos

La plataforma Change.org logra una victoria diaria entre las mil campañas en favor de causas sociales que formulan los ciudadanos cada mes en España

Francisco Polo, director en España de Change.org, el jueves en la Social Media Week.

Francisco Polo, director en España de Change.org, el jueves en la Social Media Week. / RICARD CUGAT

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BLANCA PARÉS
BARCELONA

Las convocatorias en un lugar y hora concretos, las pancartas de varios metros y los megáfonos están empezando a ser desplazados por el activismo on line. Los inconformistas ya no esperan un cambio de Gobierno, ni las congregaciones masivas en el centro de las ciudades. Ahora utilizan los móviles, las plataformas sociales de internet y las redes sociales para luchar y reivindicar sus causas, por pequeñas que sean.

«A lo largo de la historia de la humanidad, siempre se ha pretendido solucionar las injusticias con grandes movilizaciones, que han acabado cayendo por su propio peso. Pero es mejor luchar con cientos de miles de pequeñas acciones», afirmó ayer Francisco Polo, director de Change.org en España y fundador de Actuable, en la Social Media Week de Barcelona.

Precisamente, las dos plataformas on line -actualmente fusionadas en Change.org- han contribuido a  que los ciudadanos inicien campañas contra las injusticias con buenos resultados, como la impulsada por EL PERIÓDICO DE CATALUNYA  que logró la reforma de los centros de extranjeros. Cientos de peticiones que logran una victoria diaria en España entre las mil campañas que se inician mensualmente. «Solo es cuestión de saber luchar por unos objetivos claros, identificar a quién pedir el cambio y moverse entre los grupos de interés», explicó Polo.

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La revolución digital ha dado nuevas armas a los ciudadanos. Según Antonio Gutiérrez-Rubí, asesor de comunicación y colaborador de este diario, los activistas on line prefieren desmarcarse de la política. «Ya no tienen que ver con los militantes, no esperan consignas, solo más gente, porque han entendido que los cambios se pueden hacer en entornos individuales», apuntó.

Usando un símil automovilístico, agregó, «la política va con las luces cortas mientras que los ciudadanos han puesto las largas y ven más allá».