En perspectiva

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JOSE MANUEL SERVERA

Bretón,tu plan te pareció perfecto. Sin embargo, tu obsesión conRuth Ortiz,con el fracaso de vuestro romance, te cegaba tanto que dejaste demasiados cabos sueltos. No fue el placer de ver a tus hijos carbonizados lo que te movió a cometer el crimen, sino el ánimo de venganza que te corroía porque tu mujer había decidido abandonarte.

Le escribiste una carta, le entregaste unas flores y incluso la llamaste una última vez, instantes antes de culminar tu propósito. Sabías que no te haría caso, pero querías cargar a sus espaldas la culpa por la muerte de los críos. Que si hubiera respondido, nada hubiera sido igual. Pero tu chantaje no valió, porqueRuth Ortiz,la que para tí es la víctima sobre la que focalizaste tu acción (pues la muerte de los niños es un efecto colateral de tu venganza), ha resultado tener más entereza de la que esperabas.

Ruth Ortiz, desde un primer momento lo tuviste muy claro.Es normal, conociste y conviviste conBretón durante 10 años. Y probablemente viviste más de una situación a lo largo de vuestro matrimonio que te hizo sentir miedo. Quizá fuiste psicológicamente maltratada, como algunos informes han venido apuntando. Fuiste dominada por mucho tiempo, hasta que dijiste basta. Y decir basta ha costado la vida a tus hijos. Pero no has perdido la fuerza en ningún momento, o si la has perdido no has querido demostrarlo. Ahora parece que tu insistencia va a tener resultados. Pediste el informe al forense con una intuición admirable sabiendo las circunstancias que estás pasando, y el final del caso está cerca o, por lo menos, has desatascado todo el proceso. Vivirás una semanas frenéticas, pero tu merecido descanso, y el de tus hijos, llegará.

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Policía.Has quedado en evidencia. Ahora todo el mundo pensará que tu forma de trabajar se acerca más aLos hombre de Pacoque a esas series policiacas norteamericanas que tanto gustan. Si conocieran el escaso presupuesto que se destina a tu labor, el limitado material con el que te ves obligada a trabajar, o que estabas cumpliendo con protocolos propios de una ley del siglo XIX, quizá entenderían mejor que se confundieran los restos óseos de dos niños con los de roedores. Desgraciadamente, tu voz aquí no vale, ya que el caso es demasiado mediático. Con un poco de suerte se esclarecerán los hechos, aunque siempre te quedará ese resquemor de no haber solucionado el caso cuando pudiste.

El espectador. Otro caso más de esperpento policial. Otra tragedia que se ceba con dos pobres críos. Escribes algunos tuits pidiendo cadena perpetua paraBretón.Te cagas literalmente en sus muertos ¡A los leones! Clamas venganza por una atrocidad más que no quieres que quede impune. Pero con tu ruido haces un flaco favor a las víctimas, más preocupadas por que se resuelva de una vez por todas lo que ha sucedido para que los niños puedan descansar en paz y los familiares puedan aliviar sus penas con sus seres queridos. Tu silencio y tu prudencia son las mejores formas de mostrar respeto a las víctimas de esta tragedia. Todo lo demás es formar parte del circo mediático.