Nuevo incidente de la 'low cost' irlandesa

Ryanair, investigada por volar justa de queroseno

Tres de sus aviones hicieron un aterrizaje forzoso por falta de combustible en Valencia

La aerolínea dice que cumple la ley y el colegio de pilotos, que juega con la seguridad

Unos pasajeros bajan de un avión de Ryanair en Girona.

Unos pasajeros bajan de un avión de Ryanair en Girona. / ACN / TÀNIA TÀPIA

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FERRAN COSCULLUELA
BARCELONA

Un nuevo incidente protagonizado por aviones de Ryanair ha vuelto a poner en el punto de mira a la aerolínea de bajo coste irlandesa. La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) abrió la semana pasada una investigación para aclarar si la compañía incurrió en alguna irregularidad por el aterrizaje de emergencia que tuvieron que hacer tres de sus aeronaves en el aeropuerto de Valencia el pasado 26 de julio.

Los tres aviones tuvieron que hacer esa solicitud a la torre de control de Valencia después de que no pudieran tomar tierra en Madrid debido a una tormenta. Los aviones estuvieron dando vueltas durante un tiempo en torno al espacio aéreo del aeródromo valenciano esperando su turno para tomar tierra hasta que pidieron aterrizar de emergencia debido a que ya les empezaba a escasear el combustible.

RESERVA MÍNIMA / El director de comunicación de Ryanair, Stephen McNamara, afirmó ayer que los aviones estuvieron sobrevolando Valencia «por espacio de 50, 68 y 69 minutos», y que finalmente, siguiendo el procedimiento de seguridad establecido, solicitaron aterrizar de emergencia «porque habían alcanzado el nivel mínimo de reserva de combustible que permite que cada uno de los aviones pueda operar durante 30 minutos adicionales de vuelo», como establece la normativa actual.

El combustible que deben cargar los pilotos de la aerolínea irlandesa está estipulado en un plan de eficiencia presupuestaria de la compañía, que obliga a los pilotos a repostar la cantidad «mínima necesaria» para cumplir su plan de vuelo. Cualquier exceso debe ser justificado por escrito. «Algunas de las explicaciones dadas por los comandantes no son aceptables. La excusa más irracional es que les gusta aterrizar con tres toneladas de combustible. Esa no es la política de Ryanair y no se les paga para eso», ha afirmado Shane McKeon, número dos de la dirección de pilotos de la firma, según recogió ayer la agencia Europa Press.

Iván Gutiérrez, director general técnico del Colegio Oficial de Pilotos de la Aviación Comercial (Copac), explicó que viajar con el combustible justo permite ahorrar gastos (porque se vuela con menos peso) y aumentar la capacidad de carga, tanto de equipaje como de pasajeros. Gutiérrez alertó, sin embargo, de que los recortes de las compañías de bajo coste «pueden tener consecuencias en la seguridad operacional» de las aeronaves.

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EN EL FILO DE LA NAVAJA / «Las compañías de bajo coste caminan por el filo de la navaja, y la seguridad siempre tiene que predominar sobre la economía», insistió el director técnico de Copac, que pidió que la AESA aumente la plantilla de inspectores, les dé más formación y vigile de cerca los planes de vuelo.

Gutiérrez recordó que muchos de los pilotos que vuelan con Ryanair no están contratados por la compañía, sino que proceden de empresas de trabajo temporal conocidas comobrokers. «Su formación es buena, pero este tipo de contratos externos, que se renuevan cada seis meses, les coaccionan a la hora de tomar decisiones contrarias a la política de la empresa», afirma el responsable del Copac. Entre las decisiones que los pilotos de Ryanair no asumen está la cantidad de combustible que deben llevar sus aviones.