26 sep 2020

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CONTROVERTIDA ACTUACIÓN DEL ALCALDE DE MARINALEDA

Rechazo unánime de los partidos al pillaje de Sánchez Gordillo

IU comparte el espíritu de la protesta de su diputado, pero le reprocha las formas

Interior ordena la detención inmediata de los autores del asalto a un supermercado

JULIA CAMACHO
SEVILLA

¿Moderno Robin Hood o simple ratero? ¿Un vulgar acto de pillaje o un acto simbólico sobre los efectos reales de la crisis? El asalto de un supermercado de Écija (Sevilla) realizado por un grupo de sindicalistas comandados por el diputado andaluz Juan Manuel Sánchez Gordillo no ha dejado indiferente a nadie, y los partidos salieron ayer en tromba a condenar el incidente. Solo en IU, señas bajo las que el veterano líder jornalero logró su escaño, se justificó una «acción simbólica» que pone el dedo en la llaga sobre el hambre que empiezan a pasar numerosas familias. Pero hasta la coalición rojiverde admitió que las formas no fueron adecuadas. Y es que la acción, de momento, se ha saldado con una orden de detención del Ministerio del Interior contra quieres participaron en el asalto -anoche ya se produjeron dos arrestos- y una citación judicial para el parlamentario de IU, que no pisó el supermercado y se limitó a jalear la acción con un megáfono, informa Mayka Navarro.

En Izquierda Unida no dieron excesiva importancia a otro exceso de Sánchez Gordillo. Los dirigentes autonómicos, con el vicepresidente de la Junta andaluza, Diego Valderas, a la cabeza, se apresuraron a restar importancia a la acción y reclamaron «no sacar de su contexto un acto simbólico que abre una reflexión social entre la riqueza y la pobreza».

NO HABRÁ SANCIÓN / Eso sí, recalcó que Sánchez Gordillo actuó en su condición de militante del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), que no está integrado en la coalición como tal. Por este motivo, no se plantean expulsarle. «Si no lo hicimos cuando rompió la disciplina de voto [en la investidura del presidente José Antonio Griñán], menos ahora», aseguraron fuentes de IU. El exlíder rojiverde y diputado en el Congreso Gaspar Llamazares aseguró: «Incluso el Código Penal justifica este tipo de actuaciones en situaciones dramáticas».

Menos compresivas se mostraron el resto de fuerzas políticas. Desde el PSOE, tanto Griñán como el secretario de relaciones institucionales del partido, Antonio Hernando, tildaron el incidente de «barbaridad» y rechazaron «cualquier vulneración de la ley, sea de quien sea».

El PP andaluz condenó un «pillaje radical» que, dicen, los socialistas «amparan» merced a su pacto de gobierno con IU. «Andalucía necesita un Gobierno serio y responsable, y no al ejército de Pancho Villa», aseguró el diputado andaluz Rafael Salas, mientras que el portavoz del PP en el Congreso, Alfonso Alonso, dijo no entender que se tolere lo sucedido «porque haya un cargo público».

Bajo la premisa de que el fin no justifica los medios, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, anunció que se detendrá a los asaltantes y a quienes «lideren e inciten» este tipo de actuaciones. «Si se generalizaran estas conductas sería la ley de la selva, y no lo vamos a permitir», advirtió en declaraciones a Efe.

CONDICIÓN DE AFORADO / El líder jornalero conoció la orden de Interior durante la ocupación de una finca militar casi desocupada en Osuna (Sevilla) que pretende recuperar como cooperativa agraria. Tras volver a justificar el asalto, «porque más barbarie es que haya millones de parados, o que PSOE y PP acuerden pagar antes a los bancos que a la sanidad», tildó de «violencia estatal inadmisible» la orden de detención de un Gobierno «que vuelve al franquismo».

El supermercado asaltado en Écija, de la cadena Mercadona, no quiso confirmar ayer si ya ha formalizado su denuncia. El otro súper saqueado, en Arcos de la Frontera (Cádiz), no se querellará porque los sindicalistas negociaron con la empresa la entrega de 10 carros de productos básicos a familias de la zona. El sindicato de Sánchez Gordillo repartió los alimentos entre una treintena de familias que están viviendo en un edificio ocupado en Sevilla. El Banco de los Alimentos de Andalucía avisó de que no piensa aceptar la comida proveniente del pillaje.