31 may 2020

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Absueltos siete guardias civiles y un policía de colaborar con una trama de narcos

El tribunal solo condena a presuntos traficantes a penas de hasta siete años y seis meses de prisión

J. G. ALBALAT / Barcelona

La Audiencia de Barcelona ha absuelto hoy lunes a siete guardias civiles y a un policía nacional acusados de pertenecer a una trama especializada en el robo de partidas de droga y de la sustración de un alijo de 200 kilos de cocaína en el puerto de Barcelona. El tribunal solo ha condenado a penas de hasta siete años y medio de de cárcel a siete personas por tráfoc de droga. También ha sido exculpado el periodista Nando García, de El Mundo, al que se le imputaba un delito de calumnias y otro de estafa. El fiscal solicitó durante el juicio penas de entre 6 meses y 39 años de prisión para los procesados. La acusación pública reclamará prisión provisional para los narcos condenados y estudia la posibilidad de presentar recurso ante el Tribunal Supremo.

Las pesquisas se iniciaron a raíz de ese robo del puerto de Barcelona. El 22 de noviembre del 2004, llegó el barco La Hispanola. Uno de los contenedores a bordo transportaba cocaína entre un cargamento de gambas. La Guardia Civil apartó el contenedor para efectuar una entrega vigilada. Es decir, para esperar a ver quién acudía a recoger la mercancía. La noche del 23 de enero del 2005, siete individuos acudieron al puerto para hacerse con la droga. Tardaron mucho en encontrar el contenedor así que abortaron el plan. Al día siguiente lo consiguieron y se llevaron la droga.

Al estirar del hilo, salieron a relucir otras actuaciones presuntamente delictivas como tráfico de drogas, detención ilegal, blanqueo de capitales, revelación de secretos y omisión de perseguir actividades irregulares. Un juzgado de Martorell se hizo cargo de las investigaciones. En su escrito de acusación, la fiscalía detallaba diversas sustracciones de droga. Una pieza importante en el proceso es Juan Pedro Lozano, que colaboró en la investigación y aportó pruebas decisivas. Lozano está cumpliendo una condena de 41 años de prisión por liderar la banda de atracadores que el 2002 asesinó a dos vigilantes de Prosegur en Terrassa. El tribunal no ha dado credibilidad ahora a su declaración y la sentencia asegura que actuó por "venganza" precisamente por el tema del furgón de Terrassa. Es, al entender de los magistrados, un "testigo hostil que efetúa imputaciones "temporalmente genericas" y seis años después de último delito que relata. "No podemos darle credibilidad procesal", insisten

Robo en el puerto

La sentencia considera que "no ha resultado fehacientemente" probados la mayoría de las acusaciones sostenidas por la fiscalía y solo condena a siete personas procesadas por el robo del alijo del 200 kilos de cocaína en el puerto de Barcelona, en enero del 2005. Por estos hechos, el tribunal ha condenado a siete años y medio de cárcel a seis de los siete narcos acusados (Javier Segura, Daniel Ribelles, Antonio Bals, David Barba, Francisco Campos y Cristian Isla) y a dos años y tres meses al séptimo (Alberto Serrano). Algunos testimonios y, sobre todo, las intervenciones telefónicas han sido claves para imponerles esa pena, menor que la correspondería por las dilaciones indebidas que han habido en el proceso judicial (se ha tardado siete años en llegar a juicio y la causa estuvo inativa desde septiembre del 2006 hasta febrero del 2008).

Los magistrados de la Sección Segunda desestiman que existiera una organización para delinquir, en el que, según la fiscalía, estaban implicados los guardias civiles imputados, a la vez que rechaza tres presuntos robos a narcotraficantes y la comisión de otros delitos, como el blanqueo de dinero. El tribunal se ha reafirmado en la anulación de una serie de intervenciones telefónicas de algunos imputados (llamadas efectuadas con móviles desde la cárcel) y cuestiona la instrucción del proceso realizada por la jueza de Martorell que investigó la trama.

Compadreos y trato de favor

El tribunal ha absuelto a los guardias civiles Antonio Saenz Martínez, alias El Tete (que permaneció 18 meses en prisión preventiva); Roberto de Pradena Castelló, Cristobal Lucas, Miguel Ángel de la Higuera de la Fuente, Jesís Javier Martín Calvo, Fernando Gutiérrez Valero y Fernando Gutiérrez Alarcón. También exclupa totalmente al policía nacional Antonio Giménez Raso (su hermano ya fue sacado del proceso).

Sin embargo, la sentencia reprocha un "extraño maridaje" entre algunos agentes y narcos "que perdura en el tiempo y en el que tienen lugar y se entrecruzan toda suerte de relaciones, incluso negociales, compadreos y favores de todo tipo" que exceden "en mucho" de lo que, "desde la ética profesional", es esperable de la necesaria "relación entre policía y confidente/colaborador". Detalla, por ejemplo, los "opiparos" banquetes.

Los magistrados califican algunas de estas actuaciones de "corruptelas y tratos de favor" que, aunque no puedan ser constitutivas de delito ("muchas veces rozan peligrosamente"), si constituyen "el paradigma de lo que no debe ser la relación policía confidente". Esta situación, inciden, sí que es susceptible de recibir el nombre de "corrupción", aunque no sea delito. La resolución destaca: "La conclusión a la que hemos llegado tras visto y oído" en el juicio "se resume en una frase que, en su informe final, pronunció una de las defensas y que, por afortunada, el tribunal hace suya: este proceso no es ni lo que es, ni lo que parece, es otra cosa"