19 sep 2020

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los ecos de la indignación de KARLOS ARGUIÑANO

Con fundamento

El cocinero mediático ha guisado una feroz crítica contra el Gobierno que inyecta millones a los bancos y recorta en sanidad y educación, y ha incendiado las redes sociales. Trece personalidades responden aquí a cuatro preguntas sobre el fenómeno

NÚRIA NAVARRO

1 ¿Qué le ha parecido el discurso político sobre la crisis y los bancos que pronunció Arguiñano en su programa?

2 ¿Qué explicación da al éxito que está cosechando en internet (YouTube y Twitter)?

3 El fenómeno de Arguiñano coincide con el de la niña canadiense Victoria Grant, de 12 años, cuyo vídeo ha dado la vuelta al mundo por el desparpajo con que explica la crisis. ¿Qué le parece que un cocinero y una niña expliquen mejor la crisis que los expertos?

4 ¿Considera que la crisis está alejando el discurso de los políticos y los economistas de los intereses del ciudadano medio?

José Corbacho
Actor y realizador

1. Arguiñano ha ejercido su derecho a expresar lo que siente y a manifestar públicamente su indignación. La novedad es que lo ha hecho desde su programa de cocina, algo que podría parecer alejado de la situación actual. Pero está claro que la indignación por lo que está pasando no está solo en las plazas o calles de nuestro país, y del mundo, sino en el interior de muchas personas.
2. A las ganas que tenemos todos de intentar entender lo que está pasando. Y de compartir con los demás nuestras dudas, miedos e incertidumbres por lo que vemos: gente que pierde sus trabajos, personas con problemas económicos... Los malos tiempos siempre han unido más a las personas y yo confío en que de esta época del yo, que espero que esté llegando a su fin, pasemos a la época del nosotros, en la que se piense más en el bien común que en el particular.
3. Me parece lógico, teniendo en cuenta que Arguiñano es un niño grande y que mantiene virtudes de la infancia: es una persona honesta, sincera y transparente. Tres conceptos ¿honestidad, sinceridad y transparencia¿ que precisamente están muy alejados de los gestores de la situación de crisis actual: políticos, economistas y banqueros.
4. Los políticos, los economistas, los banqueros y la gente que está arriba hace tiempo que se alejaron de la gente de la calle. Por definición, tienen otro estatus y a ellos les encanta que sea así. De hecho, no se preocupan ni de guardar las formas, sino no se entiende que algunos directivos de entidades bancarias puedan cobrar sueldos o indemnizaciones millonarios en la situación actual. No está bien, incluso desde un punto de vista puramente estético. La crisis no hace otra cosa que agudizar esas diferencias entre pobres y ricos. Eso es lo que han hecho todas las crisis a lo largo de la historia. Y eso es así, hasta que los de abajo ya no aguantamos más y nos rebelamos.

Joan Manuel Serrat
Cantante

1. Magnífico. Coincido.
2. Arguiñano es un ciudadano talentoso, inteligente y sensible que goza de la credibilidad de la gente.
3. Natural. Lo que no entiendo es que califiquen a políticos y economistas como expertos en la materia.
4. Absolutamente, y ellos o no se dan cuenta o no les importa.

Jordi Roglà
Dirige Càritas Diocesana de Barcelona

1. Es una manifestación más de la indignación de la ciudadanía. Es la economía la que debe estar al servicio de las personas y no al revés, como hasta ahora.
2. El papel de las redes sociales en las movilizaciones confirma que las personas, a través de nuestras acciones, sí podemos provocar grandes cambios. Y el cambio se producirá con la colaboración de los agentes económicos, políticos y sociales.
3. En primer lugar les doy las gracias por sensibilizar. A través de las redes sociales podemos formarnos opiniones sobre cuestiones de las cuales hasta ahora no teníamos recursos para posicionarnos.
4.Sí, ya que se percibe que el rescate de las personas pasa a segundo plano. Lo que se están haciendo quizá sea legal, pero no rescatar en primer lugar a las personas me parece moralmente incorrecto.

Manel Esteller
Experto en biología del cáncer

1.
Siempre es conveniente que personas conocidas por el gran público se involucren en causas de justicia social, porque tienen más influencia para cambiar las cosas. Su intervención pone el dedo en la llaga en varios asuntos, pero yo destacaría dos: 1/ viene de un emprendedor que ha logrado crear empleo, lo que debería ser recompensado. Es lógica su queja, como la del autónomo y el empresario que ve cómo su esfuerzo para crear riqueza no es tenido en consideración mientras que sí se ayuda a la economía especulativa. 2/ No podemos rebajar la financiación en educación, investigación y sanidad: son los pilares de nuestra sociedad. Con el rescate de Bankia se podrían inaugurar 100 centros de investigación biomédica, física, química y tecnológica de excelencia y mantenerlos activos durante 100 años. Con esto esta dicho todo.
2. Los nuevos medios de comunicación permiten el acceso a la información desde lugares recónditos. En este caso, una persona popular, un medio popular y un tema extraordinariamente indignante para mucha gente han provocado la combinación adecuada de este cóctel.
3. Se dice que los niños siempre dicen la verdad. O como mínimo han aprendido a no mentir tan bien como los adultos. A veces los expertos se pierden usando una jerga incomprensible para la mayoría de la sociedad. Además, existe un sentimiento de que fueron incapaces de predecir la crisis que se avecinaba, de darse cuenta de que un pan para hoy ¿una especulación inmobiliaria¿, era hambre para mañana.
4.Existen dos mundos paralelos que parecen vivir en realidades distintas: buena parte de las personas con las que hablas sufren la crisis y están enfadadas con la gestión pública de los presupuestos, pero falta una propuesta seria de cómo fomentar el crecimiento económico. Prosperidad financiera y justicia social no deberían ser excluyentes. Políticas activas de persecución real del fraude fiscal, de ampliación de las obras sociales, y estimular la meritocracia serían útiles.

Santiago Roncagliolo
Escritor

1, 2, 3 y 4. Quiero que Arguiñano sea presidente. Quiero que sea mi amigo. Quiero que sea mi madre. Creo que su explicación, después de Bankia, se ha vuelto la única posible. Por eso tiene éxito. Hace tiempo que todo se ha vuelto mentira. Las predicciones económicas fallan, los déficits se maquillan, los socialistas hacen recortes, la derecha hunde las finanzas, no te juzgan por ciertas cosas, sí por otras. Necesitamos a alguien que nos explique qué pasa. Y necesitamos que no lleve corbata. No es que el lenguaje de los políticos se haya alejado de la gente. Es que sus decisiones se han alejado de la gente. No es que usen palabras complicadas. Es que no dicen la verdad. Y Arguiñano sí.

Carme Ruscalleda
Chef con cinco estrellas Michelin

1. Aunque no sea la economía la materia que desarrolla en la tele el cocinero Arguiñano, es la preocupación general e internacional lo que le ha llevado a expresar su opinión.
2. Sencillamente es un apoyo en masa a los razonamientos de Arguiñano.
3. Los dos utilizan un lenguaje exento de tecnicismos, son dos discursos muy claros de un tema que está en la calle y en boca de todos.
4.Precisamente son dos grupos profesionales que sus discursos, de forma y contenido, son todo lo contrario, muy técnicos y nada claros. A mi generalmente me cuesta seguirles.

Gay Mercader
Promotor de conciertos

1. Si los indignados lo hacen, no veo por qué no lo puede hacer él. Yo soy el primero que piensa igual. Recortar en sanidad y en educación es mermar nuestro futuro. Y pedir «un respeto a los inmigrantes», fundamental. En este país hemos olvidado muy rápido que lo fuimos y que en el presente lo estamos siendo. Quizá disiento en calificar de «gánsteres» a los bancos. Más que «gánsteres» ¿que denota cierta inteligencia¿, son «incompetentes». Aunque todo esto es una consecuencia de la codicia y de la avaricia que tiene su epítome en Norteamérica. Rodrigo Rato viene de allá. Yo, puestos a exigir, pediría a la Iglesia que pague el IBI y que se recorte el Ejército, que solo nos sirve para invadir Perejil.
2. Carlos es muy mediático y muy pillo. Personalmente creo que las redes sociales tienen dos caras: amplifican la voz de un disidente chino, pero también la de Kim Kardashian.
3. No se puede generalizar. Seguro que más de un economista puede explicar la crisis.
4. En algunos casos, no es que haya distancia entre el lenguaje de los políticos y el de la gente, es que el silencio es total. En todo caso, el desencanto con respecto a la política es muy peligroso.

Antoni Gutiérrez-Rubí
Experto en comunicación política

1. Ha sido un discurso sincero, empático y oportuno. Es justo lo que la gran mayoría de la ciudadanía piensa y él lo dice de una manera llana, sin tapujos, en la línea de la complicidad que establece con sus espectadores.
2. La explicación de su éxito radica en que un personaje relevante en el imaginario colectivo dice lo que la mayoría de la gente está pensando. Es alguien que normalmente no habla de estos temas, por lo que la importancia de lo que dice, en este contexto, es recibida con mayor interés. Hay otra explicación posible: un cocinero sabe perfectamente que los platos dependen de los ingredientes, de su mezcla y proporción, de su cocción y de la mano (del truco). Cocinar y hacer política, o el funcionamiento de la economía, por ejemplo, tienen grandes paralelismos. Y el concepto receta es muy parecido al de solución. Ahora, en esta crisis, nos toca ver cómo cocinamos con una despensa casi vacía.
3. La realidad es compleja pero las causas de los problemas son bastante simples. En el caso de nuestra crisis financiera, económica (y ahora casi institucional) su origen no es difícil de identificar. Por eso, los no expertos pueden explicar fenómenos densos con gran simplicidad, que no necesariamente es superficialidad. Las claves son: lenguaje sencillo, ideas claras y sentido común.
4.Sí, los políticos hablan de sus cosas, para ellos y entre ellos, y en sus medios (prensa y parlamentos). Además, muchas de sus opiniones son intercambiables, lo que no contribuye a la identificación y a la capacidad de atención de los ciudadanos. Tampoco generan confianza y vinculación. La claridad se presenta como uno de los grandes retos de la política. Tenemos, también, la concepción de que las verdades se explican con pocas palabras y las mentiras, con muchas. Por eso, hablar claro es sinónimo de hablar con la verdad.

Luis del Olmo
Locutor. Director de `Protagonistas¿ en ABC Punto Radio

1. Arguiñano ha dicho lo que miles de personas hubieran dicho si hubieran tenido delante una cámara de televisión. Muchos ciudadanos y yo mismo se lo agradecemos. Estoy seguro de que su discurso ha llegado a todos aquellos que tienen los ahorros de toda una vida en un banco y cada día escuchan desolados las noticias financieras.
2 y 3. Tanto la niña como Arguiñano aprovechan la fuerza imparable de internet, que hoy comunica cualquier idea a kilómetros de distancia. La red es un gran invento de la ciencia porque ya nadie puede ocultar nada. Las noticias que algún listo o algún sinvergüenza quieren enterrar salen de debajo de las piedras.
4.El discurso político apenas traspasa ya la frontera de lo creíble. Aunque no sé cómo se puede resolver. Esperemos que la ciencia del señor De Guindos y compañía sepan cómo salvar ese bache.

Lluís Bassat
Publicista

1, 2, 3 y 4. No me extraña que las declaraciones de Arguiñano hayan tenido tanta audiencia porque, primero, tocan un tema muy sensible, y segundo, es un excelente comunicador que lo que quería decir lo ha dicho bien. Ha puesto el dedo en la llaga. En su caso, lo importante no es cómo lo ha dicho, sino lo que ha dicho, que es algo muy potente que llega a la gente que no tiene trabajo, que se ha quedado sin piso por no poder pagar la hipoteca y que, de repente, ve que se ayuda a ciertos bancos. Es un tema que llega al fondo del corazón de las personas. Creo que los gobiernos ¿y lo digo en plural¿ deberían utilizar las redes sociales para aproximarse a la gente y decirles que estamos mal, pero que si todos continuamos hablando de que estamos mal, estaremos peor. Se trata de dar un paso adelante. El Nobel de Literatura Isaac Bashevis Singer dijo algo así como que «si continuas hablando de todo lo que está mal, acabarás siendo un profeta».

Ramon Pellicer
Editor del Telenotícies Vespre

1. Un mensaje directo, claro y sin ambages es de agradecer frente al exceso de eufemismos, un argot económico confuso y cierta sinfonía de medias verdades. No obstante, no hay que dejar que la demagogia distorsione un proceso eficaz de comunicación.
2. La crisis nos preocupa porque nos afecta, pero el volumen de información que genera es difícil de digerir. Cuando aparece alguien capaz de expresar en voz alta, de una manera sencilla, lo que hace tiempo que venimos pensando, es fácil que nos genere complicidades.
3. El cocinero y la niña no explican mejor la crisis que los expertos en la materia. Nos dan su punto de vista y, si coincide con nuestro criterio, aplaudimos la iniciativa. Cualquier simplificación implica sacrificar contenidos, y un conflicto económico-financiero tan complejo no lo admite. No es fácil enterarse bien de lo que pasa y hablamos de «rescates», «primas de riesgo» o «eurobonos» con una ligereza que a veces causa rubor.
4. Los índices de abstención en las convocatorias electorales son un buen indicador de la creciente distancia entre los ciudadanos y sus representantes.

Javier del Rey Morató
Catedrático de Comunicación Política de la Complutense

1.
Ilustra una nueva realidad: ha ingresado una nueva tipología de personajes en el Olimpo de los líderes de opinión. Por otro lado, la crisis se ha instalado en nuestro espacio de percepción y lingüístico, y ya todos hablamos de algo que hasta hace poco era impensable, como la prima de riesgo y otras rarezas.
2. Acaso la explicación del éxito popular de estos personajes esté en que, primero, saben decir lo que dicen, y unen esa habilidad a su oficio. Internet amplifica hasta límites insospechados el protagonismo de estos nuevos líderes de opinión. Esto revela que internet es más que un medio, es un entorno social, con lo que ello conlleva: un nuevo canal para influir al margen de los medios tradicionales.
3. Que un presidente de un gobierno o un ministro de Economía no son más que un cocinero famoso o que una niña en una comparecencia afortunada. Y un rey tampoco, lo cual debería llevar a reyes y a presidentes a reflexionar sobre su supuesto (y no confirmado) poder.
4. La gravedad de la crisis, paradójicamente, no acerca a políticos y ciudadanos, a pesar de las urgencias que aquejan a estos. La falta de credibilidad del discurso político es indisociable de la crisis de credibilidad de los políticos. Ya no están el poder por un lado y los sujetos pasivos, por otro. En esta sociedad emergen nuevos poderes insólitos, pero con los que hay que contar. Me hago esta reflexión: ¿Cómo afecta a los niños actuales saber que pueden llegar a tener poder? ¿Y cómo afecta a los cocineros famosos, cuya audiencia y liderazgo mediático empiezan a envidiar los políticos?

Andreu Buenafuente
`Showman¿

1.Una demostración de sentido común. Los que le conocemos como amigos, agradecemos que siga mostrándose como es, con normalidad y con espíritu crítico. Es un buen hombre que ha trabajado toda la vida y sabe más de ella que muchos de nosotros.
2. El éxito tiene mala explicación, pero quizá sea que la gente agradece cuando alguien se sale de la carretera de la corrección y dice lo que piensa de verdad.
3.Bueno, no creo que sea exactamente así. Hay economistas que están contándolo muy crudo y muy claro. Otra cosa es que los responsables les hagan caso.
4.Los políticos hace tiempo que tienen problemas para conectar con el sentimiento de la calle. Tienen demasiada dependencia de los poderes económicos, burocráticos y otros entes sin forma pero con poder. Mientras tanto, la gente se va calentando con razón, se va informando más que nunca y no va a aceptar injusticias en este camino de esfuerzo que nos piden. Si nos esforzamos, lo hacemos todos. Y no parece que los políticos estén dispuestos a aplicar esta ecuanimidad. Ellos verán...