Ir a contenido

PREMIO DE EL PERIÓDICO

Puyal: "Yo no soy el Català de l'Any"

El periodista homenajea en su discurso a todos los ciudadanos que sufren la crisis

Defiende un periodismo riguroso y le recuerda a Mas que "tiene un pueblo detrás"

El comunicador, Català de l’Any 2011.

"Yo no soy el Català de l'Any. Ya sé que no lo soy". Con estas palabras empezó anoche Joaquim Maria Puyal su discurso de agradecimiento por el galardón que concede EL PERIÓDICO y que quiso dedicar a todos aquellos ciudadanos que sufren la crisis, los recortes, que no llegan a final de mes y también a aquellos que luchan contra la enfermedad. También tuvo un reconocimiento para los otros finalistas del premio, el doctor Josep Brugada y la piloto de trial Laia Sanz. En un mensaje marcado por la situación de crisis general, Puyal hizo una defensa del periodismo de rigor, apeló a la sociedad a trabajar para superar no solo la crisis económica sino la crisis de valores y también le lanzó un mensaje al president de la Generalitat, Artur Mas. Le recordó que tiene "todo un pueblo detrás". Estos fueron los ejes del discurso.

Las primeras palabras de Puyal fueron para Brugada y Sanz: "Mi reconocimiento sincero al trabajo de Brugada, que se ha emocionado al ver a una madre que le agradecía que su hijo estuviera vivo. Eso es lo más grande del mundo", apuntó antes de subrayar el esfuerzo y la dedicación de Sanz a su profesión.

Dicho esto, el periodista empezó a glosar quiénes son a su juicio los catalanes del año: "Català de l'Any es aquel ciudadano que sufre los recortes, que sufre la crisis, el empresario que no puede pagar porque no cobra, la madre de familia que no llega a fin de mes, las personas mayores que no pueden tocar sus ahorros (en alusión a las preferentes), los jóvenes sin empleo, aquellos que tienen enfermos al lado, aquellos que luchan contra el cáncer". "Mi reconocimiento a todos ellos", afirmó.

Información con y sin avales

A continuación, hizo una sentida defensa de la profesión periodística desarrollada con rigor en contraste, dijo, con la "información que circula por las redes sin avales". Puyal subrayó la importancia del periodismo en una sociedad democrática. "Es un trabajo muy importante porque la libre circulación de ideas, la explicación de la realidad desde ópticas honradas a la población por parte de profesionales permite que la ciudadanía tenga informaciones fiables. Esta es la gran diferencia entre la información avalada por el discurso de un profesional  de la información sin avales que circula por las redes sociales. Por eso el periodismo es tan importante", remachó. Aseguró que el periodismo sufre una "crisis mundial", donde cada vez es mayor la influencia de los poderes políticos y "más estrecho" el margen de actuación de los periodistas.

Haciendo una vez más alusión a la crisis, Puyal avisó: "No puedo sonreir, poner buena cara para la foto e irme". Aludió a la responsabilidad de los políticos y banqueros, pero también apeló a la sociedad a hacer autocrítica: "Hemos confundido la felicidad con el dinero, la crisis económica con la crisis moral. Hemos confundido los papeles. Nos hemos acostumbrado a vivir bien, hemos olvidado la cultura del esfuerzo, hemos visto cómo descarados políticos y negociantes sin escrúpulos han hecho lo que les ha convenido". Dicho esto advirtió: "La sociedad también es responsable. Hacen falta ideees, discursos lúdicos para salir de la crisis. Revisar íntimamente nuestros comportamiento". Y concluyó: "Solo si nos damos la mano y actuamos con una idea lúcida podremos salir de esta crisis".

"Unidos, somos imbatibles"

El Català de l'Any 2011 también lanzó un mensaje de apoyo a Artur Mas, al que calificó de "político honrado que no hace trampas". "Veo una sombra de soledad en su mirada, como si se enfrentase a las dificultades con honradez y entusiamo, pero con una sensación de incomprensión, como un navegante solitario. Si le pasa eso, sepa que tiene un pueblo detrás". Puyal acabó con una llamada a toda Catalunya: "El futuro de Catalunya depende solo de nosotros, de que sepamos encontrar un discurso común, con empuje y audacia", y, haciendo alusión al pregón que pronunció durante las fiestas de la Mercè remachó: "Los catalanes, si vamos unidos, somos imbatibles".