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SEMANA SANTA TRÁGICA

Muere un hombre en Santa Coloma en el quinto homicidio en cinco días en Catalunya

Una de las víctimas es un adolescente de 16 años que fue apuñalado este viernes en L'Hospitalet

En apenas cinco días se han producido cinco muertes violentas en cinco localidades catalanas --Figueres (Alt Empordà), Calella (Maresme), Tarragona (Tarragonès), L'Hospitalet de Llobregat (Barcelonès) y Santa Coloma de Gramenet (Barcelonès)--, que están siendo investigadas por los Mossos d'Esquadra. La última de ellas se ha registrado este mismo sábado de madrugada, cuando un hombre bangladesí de 38 años ha fallecido de forma violenta en Santa Coloma.

Una de las cinco víctimas es un menor de edad de origen boliviano, de 16 años, que murió este viernes por la tarde en L'Hospitalet. Su cuerpo fue hallado en la calle, frente al parque de La Granota, al parecer víctima de una agresión con arma blanca. El área de investigación criminal de la región metropolitana sur se ha hecho cargo de la investigación, que se encuentra bajo secreto de sumario, aunque los primeros indicios apuntan a que pudo ser víctima de una pelea entre bandas.

En Tarragona continúa la lista negra de estos últimos días con la muerte de una anciana de 82 años. El cuerpo sin vida de la mujer fue encontrado también este viernes por la policía autonómica, y la investigación quedó en manos del área de investigación criminal de la región policial del Camp de Tarragona. El juez decretó asimismo el secreto de sumario, aunque de los cuatro, este parece el caso más claro. Después del hallazgo del cadáver de la mujer fue detenido su hijo, presunto responsable de su muerte. Se trata de Pedro M. G., de 50 años de edad, quien vivía con ella en el piso.

En una habitación

Antes, el miércoles, los agentes habían hallado el cuerpo de un hombre de 52 años en una de las habitaciones de su piso, en Calella (Maresme). También presentaba signos de violencia. No han trascendido datos sobre la investigación, más allá de que el aviso que llevó al hallazgo del cuerpo se recibió ese día a media tarde.

Finalmente, el primero de esta serie de presuntos homicidios fue el de un anciano de 93 años en su casa de Figueres, en el barrio de Vilatenim, en la carretera de Roses. El hombre vivía solo en una casa grande de aspecto abandonado, por lo que alguna vez había llegado a encontrarse gente dentro que había creído que la vivienda estaba deshabitada, según explicó el empleado de una empresa colindante.

El fallecido no contaba con enemigos conocidos y era "buena persona", según los vecinos, si bien cerca del inmueble apenas hay otros domicilios, dado que en esa zona se concentran empresas y locales comerciales. El martes por la noche, un familiar encontró el cadáver en la casa, con evidentes signos de violencia, y avisó a los Mossos.

Con estas cinco muertes el 2012 sigue confirmándose como un año durísimo. Se cuentan ya 29 muertes violentas en Catalunya, 8 de ellas por violencia machista. En todo el año pasado fueron 77.