20 oct 2020

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En el albero

Los animalistas piden que se amplíe el veto a 'correbous' y otros festejos

A. M. Y.
MADRID

Los movimientos en defensa de los animales han reiterado estos días el aplauso al fin de los toros en Catalunya y han abogado por que el ejemplo dado por el Parlament se haga extensible al resto de España. Pero aprovecharon para reclamar al Govern que encabece la prohibición definitiva de otras formas de tortura a animales vetando los correbus, toros ensogados o capllaçats y otras fiestas en las que también se maltrata a los animales en Catalunya.

Silvia Barquero, portavoz del Partido Antitaurino contra el Maltrato Animal (PACMA), denunció que la Generalitat ha autorizado este año más de 600 correbous o similares en los que se hostiga y acosa a los animales hasta el punto de hacerles caer al mar y perecer como ocurrió el año pasado en Tarragona. En muchos casos, PACMA tiene testimonios grabados. «Exigimos coherencia política y pedimos a los partidos que han apoyado el veto que no actúen de manera hipócrita y apliquen contra los correbous la lógica de los argumentos expuestos en el Parlament para la prohibición de los toros», clama la representante de este partido, que en las pasadas elecciones obtuvo más de 14.000 votos en Catalunya y 185.000 en toda España, lo que a juicio de Barquero muestra

el interés de la sociedad por el respeto y defensa de los animales.

SUFRIMIENTO EN ENCIERROS Varias asociaciones recuerdan que, como ha denunciado el presidente del Consejo de Colegios de Veterinarios, Juan José Badiola, los toros también sufren al ser hostigados en encierros, aunque no sea una práctica tan cruel como la lidia. «La Generalitat y todos los gobiernos tienen en su mano evitarlo», retó Olaya Freiría, portavoz de Equanimal, organización que han lanzado este verano una dura campaña contra la abolición de la tauromaquia en Bilbao, A Coruña y Madrid. Rubén Pérez, líder de la plataforma Galicia, Mellor Sen Touradas, califica de ejemplar la «lección de democracia» del Parlament y suspira por que Galicia, donde solo queda una plaza fija, la copie. «El problema, como puede ocurrir en Catalunya es que con el PP de por medio es difícil avanzar», dijo.