Análisis

¿Movilización del país por el éxito educativo?

¿Movilización del país  por el éxito educativo?
2
Se lee en minutos
RICARD AYMERICH
MAESTRO. DIRECTOR DE LA ESCUELA MONTSERRAT SOLÀ. MATARÓ

El sistema educativo catalán está llamado, un curso más, a mejorar sus resultados. Desde que, con el cambio de siglo, los alumnos catalanes figuran en los resultados de evaluaciones externas comparadas, no hacemos otra cosa. Esto puede ser un aliciente para poner en práctica políticas y acciones más y más exitosas, pero hay que ser conscientes de los recursos y medios que se quieren o pueden destinarse. Solo ajustando objetivos y recursos empleados resolveremos satisfactoriamente el reto.

Personas.El curso recién iniciado comienza con más alumnos de los que se preveían. La supuesta parada en el incremento de matrícula en las enseñanzas obligatorias no ha sido tal, y se añaden 21.000 alumnos. Como es sabido, sin un incremento paralelo en el número de maestros y profesores. Consecuencia: incremento de la ratio de alumnos por aula, a pesar del incremento de horas de clase por parte del profesorado de educación infantil, primaria y secundaria de los centros públicos y la reducción de horas de clase para la mayoría de alumnos de las escuelas públicas de primaria.

Tiempo.A estas modificaciones horarias, hay que añadir los cambios en un calendario que había iniciado una distribución diferente de los periodos lectivos y vacacionales con el objetivo de racionalizarla y acercarla a lo que hacen nuestros vecinos europeos. No ha quedado ni rastro de aquel intento de racionalización. Volvemos a estar donde estábamos hace unos cuantos años y, como entonces -lo que no es ninguna buena noticia-, los centros públicos y privados de educación primaria vuelven a diferenciarse por el número de horas de clase, en franca desventaja para los que tienen a la Generalitat de titular.

Noticias relacionadas

Programas.La Conselleria d'Ensenyament ha puesto sobre la mesa el plan de fomento de la lectura. Pero estos últimos años hemos visto cómo se reducían o desaparecían la mayor parte de proyectos de innovación que servían de estímulo en este y otros campos de aprendizaje, dinamizadores de los centros y de sus equipos, que también cuentan a la hora sumar recursos para la mejora de la calidad del servicio que ofrecen.

Austeridad.Tanto los centros públicos como los privados han visto recortadas algunas transferencias de recursos, subvenciones, convocatorias. Quizá no acabaríamos de ponernos de acuerdo sobre cuáles son las medidas prioritarias a aplicar en este contexto que beneficiaran a la población de atención educativa preferente, pero es indiscutible que estamos inmersos en un contexto de contención. Si esto es así, ¿es razonable plantearse un gran salto adelante en los índices de éxito escolar? O bien sería mejor ser conscientes de las renuncias que estamos haciendo y acordar un plan de recuperación a medio plazo, cuando las circunstancias permitan aumentar estos recursos, salvando al máximo las medidas que ayudan a mantener la cohesión social? Si somos austeros en los medios, seámoslo también -un poco- en los objetivos. En educación es muy difícil conseguir más con menos.