27 oct 2020

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reacción tras la crisis del parlament

Los indignados cierran filas contra la violencia para recuperar apoyo social

UGT y CCOO dan su respaldo al colectivo y llaman a participar en las manifestaciones de mañana

El movimiento se aleja de grupos marginales, exhibe más organización y subraya su carácter constructivo

FIDEL MASREAL
BARCELONA

Conscientes de la necesidad urgente de mejorar su organización interna y, sobre todo, de limpiar su imagen externa tras los sucesos violentos del miércoles ante el Parlament, los miembros más activos y veteranos del colectivo de los indignados han dado un paso al frente. Ayer dieron la cara en una rueda de prensa en la que, sin excusas, condenaron una y otra vez las agresiones, subrayaron el carácter pacífico del movimiento nacido el 15-M y aseguraron que trabajarán para que la manifestación convocada para mañana en Barcelona sea tranquila.

Todo ello no impidió que los indignados opinaran que los hechos del miércoles se han sobredimensionado y lanzaran un dardo al conseller de Interior, Felip Puig, afirmando que los errores del dipositivo policial fueron intencionados para criminalizar a todo el movimiento.

Pero el ánimo evidente en el seno del colectivo es la necesidad de coger aire y recuperar apoyo social cara a la manifestación convocada para mañana en Barcelona. Los jóvenes más activos y de actitud más prudente -dentro de un grupo que es heterogéneo por definición- son conscientes, como explicó uno de los portavoces, de la necesidad de «reflexionar y analizar lo que ha pasado». O, como dicen internamente, de la urgencia de deshacerse de los grupúsculos que han coquetado con la violencia o con la justificación de esta. En este sentido, un veterano objetor de conciencia, Martí Olivella, invitado a la rueda de prensa de ayer, les recomendó «hacer una profunda autocrítica y reconocer que hay algunas personas en las acampadas y en las acciones que defienden la respuesta agresiva a la provocación o a la acción de la policía».

APOYO SINDICAL / Respecto a la necesidad de recuperar apoyos, ayer los indignados obtuvieron un balón de oxígeno notable. Las cúpulas de CCOO y UGT optaron por respaldar el movimiento del 15-M, al que hasta ahora veían con cierto recelo por haber eclipsado sus movilizaciones en contra del tijeretazo del Govern. Los líderes sindicales hicieron un llamamiento a sus afiliados para que participen en las manifestaciones del domingo de los indignados al considerar que tienen objetivos «concurrentes» y con el fin de reforzar la «convergencia social». El líder de la UGT de Catalunya, Josep Maria Álvarez, afirmó que el domingo estarán con los indignados porque, aunque rechazan las agresiones a diputados, coinciden con ellos en criticar que el Parlament apruebe «recortes de derechos de los ciudadanos». CCOO y UGT han convocado el martes próximo su propia manifestación, que acabará frente a la Cámara catalana, informa Antoni Fuentes.

Los indignados han agradecido este respaldo, porque la convocatoria de mañana es para ellos un examen en el que tratar de recuperar la participación intergeneracional, la pluralidad ideológica y el tono radicalmente crítico pero constructivo que presidió el nacimiento del 15-M. No les será fácil, entre otras razones porque todavía resta activo el grupúsculo marginal de la plaza de Catalunya. Pero ayer la materia gris del movimiento dio un paso adelante para sobrevivir y seguir indignándose.

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