Generación Tahrir

Ustedes ya no nos importan

Se lee en minutos

La plaza de Catalunya vibró ayer durante horas, entre debates espontáneos e intentos de estructurar el enorme flujo de ideas que circularon desde que salió el sol. La plaza tembló por la noche debido a la enorme cacerolada, un estruendo ciudadano que expresaba un sentimiento para el que la palabra descontento queda muy corta. Era el ruido de los pilares de este país tal y como lo conocemos, que se están empezando a resquebrajar. Tal vez era el ruido de las uñas de los políticos, al ver cómo sus pequeños y olvidados corazones quedan expuestos ante los sueños del pueblo. Señores alcaldables, señores presidentes, ustedes ya no nos importan. Ahora solo importa el pueblo.

Llevamos tres días demostrando que es posible vivir y coexistir de otra manera. Estos días, la plaza de Catalunya es una ciudad Estado, un Estado libre y horizontal, donde no hay organismos de control porque no son necesarios. Ahora empieza la asamblea.

Te puede interesar

Los habitantes de la plaza pasamos todo el día de ayer esforzándonos por dar una estructura a todo lo que aquí está ocurriendo. Debemos hallar el punto ideológico que nos reúna para seguir hacia delante y que al mismo tiempo llame a los que aún no se nos han unido para venir a la plaza con nosotros, a demostrar que se puede coexistir de forma horizontal, sin organismos que organicen, sin líderes que lideren. Solo el pueblo y su voz. Los que estamos aquí desde el principio ya solo somos uno más. Uno más de la multitud que resiste gracias a la solidaridad de sus conciudadanos, que han estado trayendo comida a la plaza desde que esto empezó. Todo tiembla, y lo que atruena es la voz del pueblo. Callan los cobardes y habla el pueblo. Gracias, compañeros, ciudadanos, hermanos. Gracias por estos días de lucha y libertad.

Seguimos resistiendo, y ya no hay nada que nos pueda parar. Revolución a la islandesa.

Temas

Indignados