27 oct 2020

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CATÁSTROFE NATURAL EN MURCIA

Ya son nueve los fallecidos por el terremoto de Lorca

Atendidos 293 heridos por los desprendimientos de edificios, la mayoría leves

Campamentos militares alojarán a quienes han pasado la noche al raso

BELÉN PARDO / Lorca

El terremoto que sacudió ayer Lorca se ha cobrado ya nueve muertos, tras el fallecimiento esta mañana de una mujer de 41 años que estaba entre los heridos más graves, de los que quedan ahora tres. Un total de 293 personas han sido atendidas por los servicios de emergencia a causa de heridas sufridas por desprendimientos, pero la mayoría presentan golpes leves. Entre 30 y 50 personas presentan heridas de diversa consideración y han sido ingresados en centros sanitarios de Lorca y localidades cercanas.

Mientras, miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y del Ejército de Tierra desplegados en Lorca (Murcia) están levantando hasta tres campamentos para acoger a entre 3.000 y 4.000 personas, en colaboración con la Cruz Roja, que está habilitando cuatro hospitales de campaña para atender a los heridos tras el desalojo del hospital de la población.

Los campamentos están destinados a acoger a las miles de personas que han pasado la noche al raso en Lorca. Ha sido una madrugada tensa. El vicepresidente del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, la ministra de Defensa, Carme Chacón, y el presidente del PP, Mariano Rajoy ya han llegado a la localidad y se encuentran en el puesto de mando para conocer el operativo de asistencia y rescate desplegado tras el seísmo.

El delegado del Gobierno en Murcia, Rafael González Tovar, y el alcalde de Lorca, Francisco Jódar, han informado esta madrugada que entre los nueve fallecidos hay un niño de 14 años y dos mujeres embarazadas, una de ellas de 22 años, además de un anciano de 71 años y una mujer de 52 años. Los cadáveres han sido trasladados al Instituto Anatómico Forense de Murcia, donde se procederá a practicar las autopsias. Solo dos de los fallecidos han perdido la vida por aplastamiento. Ha sido en las Casas Baratas del barrio de Alfonso XII.

Los muertos son Antonia Sánchez, Emilia Moreno, Juana Canales, Rafael Mateos, Juan Salinas, Domingo García, Raúl Guerrero y la mujer de 41 años de la que no se ha facilitado la identidad. Todavía falta una persona por identificar.

Los tres heridos que revisten mayor gravedad han sido ingresados en la uci del Hospital Virgen de la Arrixaca, según un comunicado oficial de la Comunidad de Murcia.

La capilla ardiente se ha instalado en el tanatorio Lázaro Soto, de Lorca. Los funerales serán mañana en el recinto de Santa Quiteria y asistirán los Príncipes de Asturias y el presidente del Gobierno.

Campo de refugiados

El Huerto de la Rueda, la explanada donde habitualmente se ubica el mercado ambulante, se ha transformado en un campo de refugiados. Solitarios, en pareja, en familia o rodeados de amigos o desconocidos, miles de asustados ciudadanos han preferido no volver a sus casas y han tratado de conciliar el sueño sobre el asfalto del Huerto de la Rueda, arropados por mantas de la Cruz Roja en una madrugada fría y húmeda. Otros, en su mayoría inmigrantes, han renunciado a domir y han aguardado para conseguir algo de agua y comida que suministraban los servicios de emergencia, que han repartido unos 3.700 desayunos.

Algunos vecinos se han desplazado a las segundas residencias mientras que otros se han quedado a dormir en sus coches.

Los operarios municipales han trabajado durante toda la noche para instalar grandes tiendas de campaña y retretes portátiles y para acondicionar mejor la zona. El incesante ir y venir de ambulancias y policía ha roto el silencio de la noche. Los primeros escuadrones de la Unidad Militar de Emergencias ya han llegado a la ciudad procedentes de la localidad valenciana de Bétera para instalar  un campamento con capacidad para 900 personas, ampliable a otras 600. Las autoridades barajan la posibilidad de instalar una capilla ardiente y organizar un funeral colectivo para las ocho víctimas mortales siempre que los familiares estén de acuerdo con ello.

Panorama desolador

Un paseo por el centro urbano de la ciudad permite apreciar la fuga de agua a la calle desde el edificio que alberga la gerencia de Atención Primaria de Salud, mientras que en los chalets de la céntrica Alameda Paco Rabal no parecen apreciarse desperfectos severos. Peor es la situación en la avenida Juan Carlos I, donde se aprecian cascotes de ladrillo, fragmentos de cornisas, aceras acordonadas y polvo en suspensión. Y en el barrio de La Viña, el más castigado por la desolación, coches bajo escombros, antenas de televisión en el suelo y montañas de ladrillos.