PUBLICADO EN MARZO DEL 2011

10.000 aviones sobre nuestras cabezas

Cuatro millones de personas vuelan cada día. Despegan y aterrizan en 9.000 aeropuertos de todo el mundo. Las cifras son tan inmensas que sorprenden. Sin embargo, la posibilidad de sufrir un accidente aéreo es mínima. Todo está bajo control en las autopistas del cielo. La cultura de un sociedad global y sin fronteras, los menores costes que generan aparatos más grandes y más eficientes y la venta de billetes en internet dan alas a la población.

Fotomontaje de numerosos aviones en un aeropuerto.

Fotomontaje de numerosos aviones en un aeropuerto.

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ÓSCAR HERNÁNDEZ

Entre 8.000 y 13.000 aviones de pasajeros sobrevuelan ahora mismo algún rincón del mundo. Y en su interior trabajan entre 48.000 y 78.000 tripulantes, hombres y mujeres que componen una auténtica ciudad en el aire junto a los cuatro millones de pasajeros que en un solo día trasladan de un lugar a otro.

Y todo este gigantesco organismo funciona de forma sincronizada y sin aparentes sobresaltos hasta que un conflicto, como el de los controladores, o un desastre natural, como la erupción de un volcán, demuestran su vulnerabilidad, pero también, su importancia. La trascendencia de este sector también se manifiesta cada vez que llegan las vacaciones, como ahora la semana blanca escolar.

La estimación de los 10.000 aviones en el aire que sustenta esta información la ha realizado la Universidad de Ciencias Aplicadas de Zurich (ZHAW). Y aun podría quedarse corta si se tiene en cuenta que las grandes aerolíneas de EEUU suman unos 5.000 aviones comerciales, que sólo Iberia tiene 200 y que cualquier avión pasa más del 90% del tiempo volando para ser rentable.

Mínimo riesgo

Los científicos de ZHAW han realizado un curioso vídeo para mostrar esta intensa actividad aérea. Miles de lucecitas evidencian el tráfico de 9.000 aeropuertos por los que en un año pasan más de 2.300 millones de personas. Pese a ese intenso tráfico hay muy pocos sustos. La posibilidad de sufrir un accidente aéreo es una entre 1,4 millones de vuelos.

"Llevo 23 años pilotando aviones en Iberia y he realizado 16.000 horas de vuelo. He recorrido más de 12 millones de kilómetros, que suponen dar unas 300 vueltas alrededor de la Tierra. Y en todo este tiempo no he tenido ni una sola emergencia real. Sólo hace dos años, un aviso de fallo de un motor y fue una falsa alarma", explica Santiago Martínez, al mando de un Airbus 340-600.

Para Martínez, que ha pilotado nueve modelos distintos de aviones, la cada vez mayor presencia de aeronaves en el aire no supone un problema. "Los pilotos somos plenamente conscientes. Aunque muchas veces no vemos físicamente los demás aviones, disponemos de sistemas abordo que nos presentan en las pantallas los que vuelan en nuestras proximidades --explica--. Es un sistema muy útil para conocer nuestra posición respecto de otros aviones en las fases de aproximación y despegue y, sobre todo, para prevenir colisiones en vuelo".

Y ese tráfico aéreo provoca también que sea habitual el contacto visual entre aeronaves. "En las áreas terminales o de aproximación ves los aviones cercanos al tuyo continuamente y en crucero, con mucha frecuencia. Obviamente, todos vuelan a distintos niveles controlados por el servicio de tránsito aéreo". Por eso no es difícil que hasta los pasajeros puedan ver otros aviones desde sus ventanillas. "No hay un vuelo en el que no visualices al menos 5 o 10 aviones que se cruzan contigo o vuelan cerca de tu avión", explica el comandante.

"Como coger el metro"

Para Francesc Carnenero, presidente de la Asociación Catalana de Agencias de Viajes (ACAV), la causa de este boom aéreo es muy clara. "La industria aeronáutica construye aviones más grandes y con mayor autonomía y menor consumo, lo que abarata los viajes. Y la globalización transmite que es muy fácil ir al otro lado del mundo", explica. Carnerero afirma que "volar es como coger el metro, sobre todo en Europa y en el Mediterráneo gracias a las compañías de bajo coste".

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Víctor Puig, periodista y autor del blog de viajes Cronicasviajeras.es, que dio la vuelta al mundo tras ganar un concurso de televisión, afirma: "Es evidente que ahora es mucho más fácil y económico moverse en avión. Basta con echar un vistazo a los aeropuertos, a los vuelos o, aún más claro, a las tarifas de los billetes. Los vuelos de bajo coste ponen al alcance de cualquiera las capitales europeas más interesantes". Puig, que conoció a su pareja en un vuelo y al que le encanta la comida de los aviones, afirma que además "los billetes de avión son el producto estrella de las ventas en internet".

La cifra de los trabajadores del aire es también espectacular. Solo Iberia tiene 4.100 tripulantes de cabina de pasajeros (TCP) y 1.620 tripulantes técnicos (comandantes y segundos pilotos), más de la mitad en vuelos de largo recorrido, a América en su mayoría. Es habitual que crucen el Atlántico en los dos sentidos en un mismo fin de semana. Unas 20 horas en el aire y otras 20 en un hotel. "Te acostumbras. Aunque con hijos debes tener un plan B y un plan C porque si se ponen enfermos y estás a 10.000 kilómetros o volando, no puedes hacer nada", dice Deborah Cladera, tripulante de cabina.