28 nov 2020

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INNOVACIÓN TECNOLÓGICA

Una empresa de Girona crea un masturbador para relaciones 'on line'

El mecanismo consiste en dos consoladores, uno en forma de falo y otro de vagina, con sensores y un mecanismo de vibración

Ambos aparatos se conectan a sendos ordenadores ví­a 'bluetooth'

FERRAN COSCULLUELA / Girona

El masturbador ’on line’. Gráfico: R. CURTO.

El masturbador ’on line’. Gráfico: R. CURTO.

Siempre se ha dicho que las posibilidades de internet son infinitas, pero pocos podí­an sospechar que Catalunya se convertirí­a en la cuna de un avance en el campo del sexo virtual. Un equipo creativo de Girona ha desarrollado unos masturbadores interactivos capaces de comunicarse a distancia. El funcionamiento es relativamente sencillo: dos consoladores (uno en forma de falo y otro de vagina) con sensores y un mecanismo de vibración incorporados se conectan a sendos ordenadores ví­a bluetooth.

Los sensores recogen los roces en el exterior o el interior de los juguetes eróticos (según si es el masculino o el femenino) y transmiten estos impulsos a su ordenador, que a su vez los enví­a al PC del otro usuario mediante un programa informático y una página web que también establece una videoconferencia. El ordenador contrario enví­a los datos que ha recibido a su respectivo masturbador, que convierte los impulsos que emite la pareja en estí­mulos, activando el mecanismo de vibración. Como ambos consoladores son emisores de impulsos y receptores de estí­mulos, se establece una comunicación erótica entre ambos.

Cine porno

La idea original fue de Narcí­s Bosch, un laureado director de cine porno que esbozó el proyecto a raí­z de una relación sentimental a distancia. «Hace unos años tení­a una novia brasileña que viajaba a menudo. Cuando estaba fuera tení­amos ganas de tener contacto, algo más allá de hablar por teléfono. Por eso ideamos un juego que consistí­a en que ella poní­a el móvil en sistema vibración y yo le hací­a llamadas perdidas. Cuando ella terminaba, me telefoneaba y entonces hablábamos», explica el cineasta, que evita dar más detalles de la mecánica de aquellas relaciones a distancia.

Bosch ya intuía entonces que ese tipo de conversaciones podí­a dar mucho juego en internet. Poco tiempo después, el director conoció a Óscar Calabres, un diseñador que ha creado el soá escultórico Beatme, especialmente ideado para disfrutar del sexo con la pareja. Estos amigos fueron dando forma a la idea de Bosch y completaron el equipo con Ivan Domènech, programador informático, Eduard Tarifa, especialista en márketing y ventas, y Óscar Martí­, responsable del área jurí­dica y fiscal.

El equipo ha necesitado dos años para desarrollar el proyecto. Diseño de los prototipos, programación informática, búsqueda de los materiales idóneos, patente del producto, pruebas y lugar de fabricación (China). Para lanzar la primera serie de producción --prevista para antes del verano--, están en negociaciones con la empresa Promociones Web, pero se muestran abiertos a dar entrada a más inversores.

«Trabajaremos con dos lí­neas de producción: una dirigida al uso lúdico-doméstico, para parejas, y otra profesional destinada a establecer relaciones sexuales mediante webs de contactos. También se abren nuevos caminos en mundos virtuales del tipo'Second Life . Es un campo nuevo por explorar, añaden.