LA TRAMA OPERABA EN TODA CATALUNYA

El ciclista profesional Xavi Tondo alertó a los Mossos de la red de dopaje para deportistas aficionados

El juez deja en libertad con cargos a cinco de los detenidos y libera a otros dos eximiéndoles de responsabilidades

Uno de los imputados es el excorredor del Kelme Jordi Riera, que compitió en el Giro de Italia en el 2003

Los siete detenidos por su presunta relación con una trama de dopaje llegan en coche de los Mossos al juzgado de Olot.

Los siete detenidos por su presunta relación con una trama de dopaje llegan en coche de los Mossos al juzgado de Olot. / ROBIN TOWNSEND (EFE)

Se lee en minutos

FERRAN COSCULLUELA / SERGI LÓPEZ-EGEA / Girona / Alto del Malhao

El ciclista profesional Xavi Tondo, jefe de filas del equipo Movistar, fue quien destapó la red de venta de sustancias dopantes a deportistas aficionados desarticulada por los Mossos d'Esquadra y que operaba en toda Catalunya. El corredor alertó a la policía autonómica de un correo electrónico anónimo en el que se le ofrecían productos ilegales, y a partir de ahí se puso la operación en marcha. El titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Olot (Garrotxa) ha dejado en libertad con cargos a cinco detenidos acusados de integrar la red. Según ha informado el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC), el juez ha imputado a estos cinco detenidos los delitos de tráfico de sustancias dopantes y asociación ilícita.

En la operación policial, los Mossos d'Esquadra detuvieron a otras dos personas, aunque el arresto ha quedado sin efecto, por lo que sobre ellos no pesan cargos. La policía ha intervenido a los detenidos sustancias como Eritropoetina (EPO), clembuterol, anabolizantes, nandrolona y hormonas del crecimiento.

Uno de los imputados por el juez es el exciclista profesional Jordi Riera, de 32 años, que participó en el Giro de Italia del 2003 con el equipo Kelme. Su abogado, Antoni Iborra, ha asegurado que la detención e imputación de su cliente es “un error lamentable”, porque está en tratamiento médico “supervisado y completamente autorizado”. Tras la declaración ante el juez de su defendido, el letrado ha asegurado que Riera “no tiene nada que ver” con la red. Al parecer, Riera está acusado de vender sustancias prohibidas a culturistas y deportistas federados, y presuntamente suministró productos prohibidos a un menor de 17 años al que entrenaba.

Maratones y medias maratones

Entre los detenidos hay deportistas aficionados que practican culturismo y maratones, y hasta un menor. En la operación, bautizada comocaso Cursa y que se inició a principios de diciembre, los agentes han registrado cinco inmuebles y se han incautado de diversas sustancias dopantes como nandrolona, EPO y clenbuterol, algunas de las cuales estaban ya listas para ser consumidas.

Esta es la primera vez que se detecta y desarticula una red que distribuye sustancias dopantes indistintamente tanto a culturistas como a deportistas federados dedicados a otras disciplinas, como el atletismo (media maratón y maratón), el ciclismo y el triatlón-duatlón. Muchos se dopaban tan solo para mantener o mejorar una marca, y para mejorar en competiciones no profesionales, un entorno deportivo en el que no acostumbra a haber tantos controles antidoping.

El inspector de los Mossos d'Esquadra Jordi Domènech ha explicado que han tomado declaración a una decena de deportistas que podrían haber consumido dopantes, entre ellos el menor, que ahora ya tiene 18 años.

Un menor de edad

La investigación ha permitido corroborar que entre los clientes de la red hay deportistas que compiten en carreras sociales y algún deportista de élite. La nota de los Mossos d'Esquadra destaca, además, que es la primera vez que este cuerpo de policía documenta la administración de sustancias a un menor de edad.

Te puede interesar

De los detenidos por la policía autonómica, unos se dedicaban a la importación y a la distribución de las sustancias habituales en el mundo de los gimnasios (anabolizantes, clembuterol, hormona del crecimiento...) a la vez que tenían un proveedor que los abastecía exclusivamente de EPO, así como otras sustancias dopantes específicas que adquirían en farmacias andorranas. Estas compras en Andorra se realizaban tanto personalmente en las farmacias como a través de internet (farmaciasonline). El EPO con el que traficaban había sido sustraido del servicio de hemodiálisis de un centro hospitalario.

Los registros se han realizado en Gironella, Manresa (2), Prats de Lluçanès, y Cerdanyola. También se han intervenido a diferentes empresas de transportes dos paquetes de sustancias dopantes procedentes de Portugal. En total se han intervenido unas 10.000 dosis de sustancias dopantes de administración oral y unas 2.200 dosis inyectables. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.