20 sep 2020

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ENCUESTA DEL MINISTERIO DE SANIDAD

Los jóvenes japoneses pierden interés por el sexo

Un 36% de chicos y un 58,5% de chicas confiesan sentir desinterés o aversión

Las parejas espacian cada vez más sus relaciones sexuales o directamente renuncian a ellas

AFP / Tokio

Más de un tercio de los jóvenes japoneses de menos de 20 años confiesan estar poco interesados por las relaciones sexules y un número cada vez mayor de parejas tienen relaciones más espaciadas o directamente han renunciado a ellas, según revela un estudio del Ministerio de Sanidad japonés elaborado durante el 2010 en base a las respuestas de 1.540 personas.

Así, un 36% de chicos y un 58,5% de chicas de entre 16 y 19 años "no están interesados" o tienen "aversión" al sexo. Unas cifras notablemente más elevadas que las registradas dos años antes, cuando los porcentajes eran del 17,5% y del 46,9% respectivamente.

El desinterés por el sexo crece en todas las franjas de edad excepto entre los hombres de 30 a 34 años, grupo en la que solo un 5,8% está dispuesto a renunciar al sexo, menos que hace dos años, cuando los desinteresados en este grupo de edad eran el 8,2%.

En el caso de las mujeres, en el mejor de los casos, la franja de 25 a 29 años, casi un tercio confiesan no tener ningún apetito sexual.

Las excusas

Por lo que respecta a las parejas, casi un 41% reconocieron que en el mes anterior a la encuesta no tuvieron relaciones sexuales. El nacimiento de un bebé, la falta de deseo (21% de casos), el cansancio por el trabajo (16.1%) o el hecho de considerar que hay cosas más interesantes que hacer fueron las razones que las parejas encuestadas dieron para justificar su abstinencia.

La investigación confirma la tendencia de los hombres jóvenes japoneses a preferir las actividades en solitario o con amigos a las relaciones con el sexo opuesto. Las mujeres, por su parte, son desconfiadas y selectivas. Las japonesas de menos de 25 años están más preocupadas por su futuro profesional y dan prioridad a sus estudios que a su vida social.

El descenso de la natalidad es un motivo de preocupación para el Gobierno de Japón que lo considera un fenómeno que frena el dinamismo económico del país. El envejecimiento de la población incrementa año tras año los gastos sociales en un país donde el déficit público alcanza ya el 200% del PIB.