Nuevo crimen en la Garrotxa

Una breve prueba psicológica es el mayor filtro del permiso de armas

El examen de salud mental del aspirante solo dura 15 minutos en algunos centros

Algunas de los rifles expuestos en una armería de Barcelona, ayer.

Algunas de los rifles expuestos en una armería de Barcelona, ayer. / JOAN PUIG

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RAFA JULVE
BARCELONA

Quince minutos, como mucho media hora, es el tiempo que suele durar la prueba psicotécnica que deben pasar en España las personas que quieren obtener un permiso de armas de caza como el que tenía el homicida de Olot. Ese test, en el que un especialista intenta esbozar en un santiamén el perfil psicológico del candidato, es el filtro más exigente que hay que superar para que la Guardia Civil expida el documento con el que se puede comprar una escopeta. Otros requisitos consisten en presentar un informe de aptitud física, la licencia de caza y un certificado de antecedentes penales que demuestre que el solicitante no tiene cuentas con la justicia. También hay que superar un examen teórico sobre el manejo del arma y otro práctico, que consiste en disparar a una diana con una escopeta bajo la supervisión de unos agentes del Instituto Armado que se encargan de constatar un mínimo de destreza.

Pero volviendo al test psicotécnico, ¿guarda algún parecido con el que se solicita para obtener el carnet de conducir? El responsable de un centro médico que gestiona ambos tipos de certificado comenta que existe alguna similitud, pero que el del permiso de armas es «mucho más severo y no lo supera tanta gente». Por ejemplo, «se intenta medir si el paciente es muy impulsivo, su estabilidad emocional...», toda una serie de parámetros mentales que, según este especialista, se pueden detectar

con unos cuestionarios y ejercicios que no dejen lugar a dudas.

HISTORIAL MÉDICO / El secretario de la Federació Catalana de Caça (FCC), Joaquim Zarzoso, coincide en que esa evaluación psicológica es más «estricta» que la del carnet de conducir. Sin embargo, y aunque recalca que «cada vez es más complicado obtener el permiso», asegura que cada centro médico aplica unos criterios distintos en las pruebas.

«Entiendo que también depende de factores como la edad y la personalidad, pero mientras en unos sitios estás casi media hora contestando preguntas, algunas muy personales, en otros tienes el papel en 15 minutos», sostiene. Y añade: «Nosotros cumplimos con todo lo que nos exige el Gobierno. En todo caso, y a título personal, yo no vería mal que los centros que hacen las pruebas pudieran disponer en algunos casos del historial médico del paciente. De esta manera podrían efectuar una valoración más exacta, lo que beneficiaría al colectivo».

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CONTRA LA CRIMINALIZACIÓN / Zarzoso recuerda por otra parte que tanto la licencia como las pruebas psicofísicas deben renovarse cada cinco años (también las armas pasan su particular ITV cada lustro), y que a partir de los 60 años se tiene que repetir el proceso cada 24 meses. «Cumplimos con lo que exige la normativa», insiste, para reclamar después que no se criminalice a los cazadores. «Incluso si el presunto homicida de Olot hubiera matado a las víctimas con un cuchillo, muchos medios de comunicación hubieran remarcado que era cazador», critica.

«En Catalunya hay 60.000 cazadores federados, con dos armas de media cada uno [la licencia deja tener seis, pero el precio de una escopeta, más de 1.000 euros, frena las compras]. Por eso, un crimen como el de Olot es excepcional», argumenta el directivo de la FCC. «Además, mire cuántos automovilistas conducen de forma temeraria y cuál es el test psicológico que pasan», concluye.