APROBACIÓN DE LA NUEVA 'ORTOGRAFÍA'

Las academias del español dan marcha atrás y mantendrán el nombre de 'i griega' junto al de 'ye'

La eliminación de la tilde de los monosílabos ortográficos como 'guión' y 'truhán' sigue adelante

José Guadalupe Moreno de Alba (centro), director de la Academia Mexicana de la Lengua, durante la reunión con el resto de academias del español, hoy en Guadalajara (México).

José Guadalupe Moreno de Alba (centro), director de la Academia Mexicana de la Lengua, durante la reunión con el resto de academias del español, hoy en Guadalajara (México). / José Méndez (EFE)

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EL PERIÓDICO / Guadalajara

Las 22 academias de la lengua española han aprobado por unanimidad la nueva Ortografía, una obra de gran valor para la unidad del idioma. En ella se mantienen las denominaciones i griega y ye para la penúltima letra del alfabeto, así como los diferentes nombres de la be y la uve en el ámbito hispánico (be alta, be larga...), lo que supone una rectificación respecto del texto sancionado a principios de mes por la comisión interacadémica en San Millán de la Cogolla (La Rioja), cuna del castellano.

Aquel documento unificaba la denominación de las letras en toda la comunidad hispanohablante, dando por válidas las formas ye, be y uve y relegando al resto. La cuestión suscitó una intensa polémica que ahora las academias tratan de aplacar rebajando al grado de recomendación lo que estaba previsto como precepto.

Los directores y presidentes de las academias, que participan esta semana en la Feria del Libro de Guadalajara (México), han hecho público este importante acuerdo en un encuentro con la prensa, en el que han desgranado algunas características de esta edición. La nueva Ortografía es "más sólida, exhaustiva, razonada y moderna" que la de 1999, como reza la presentación de la obra.

Además, es más "panhispánica". La edición de hace 11 años, "breve, sencilla, clara y didáctica", recibió el refrendo de todas las academias, pero su contenido había sido redactado por la Real Academia Española. Sin embargo, la nueva Ortografía, que Espasa publicará antes de las Navidades en los países de habla hispana, es fruto de "la voluntad común y del trabajo conjunto de las veintidós academias". Las normas "son comunes a todo el ámbito hispánico", pero los ejemplos procuran recoger muestras de unas zonas y otras, según se afirma en la prepublicación facilitada a la prensa.

"Hecha por todos y para todos"

"Es la primera ortografía hecha por todos y para todos. Es una nueva edición de la Ortografía de la lengua española nacida desde la unidad para la unidad", ha subrayado el director de la Academia mexicana, José Moreno de Alba, anfitrión del encuentro, al leer el acta firmada por los máximos responsables de las academias, visiblemente satisfechos por el acuerdo. El director de la Real Academia Española (RAE), Víctor García de la Concha, no se ha trasladado a México por motivos de salud, y en su lugar ha viajado José Antonio Pascual, vicedirector de la RAE.

Moreno ha dicho que esta Ortografía "es nueva" no porque "modifique reglas o cree otras nuevas, sino porque las explica con todo detalle". El nuevo tratado pretende "resolver las reglas que resultan de dudosa aplicación". Desde el principio, las academias descartaron "la idea de una reforma ortográfica exhaustiva" y se centraron en "una revisión" de este código esencial para 450 millones de hispanohablantes, con objeto de eliminar, "dentro de lo razonable, la opcionalidad abierta por algunas normas".

Esa opcionalidad existía, por ejemplo, en la denominación de las letras del alfabeto, que reciben distintos nombres según los países de que se trate (be alta, be baja, be larga y be corta para la b y la v; uve doble, doble uve, ve doble y doble ve para la w; i griega y ye para la y; zeta, ceta, ceda y zeda para la z). En la nueva ortografía, "se propone unificar los nombres de las letras" y "se invita", por ejemplo, a decir be y uve. Pero, como ha aclarado Moreno de Alba, se permiten utilizar los diferentes nombres que reciben en algunos países. "Estamos tratando de uniformar, no de imponer", ha subrayado.

Con la y, cuyo cambio de denominación tanto revuelo había suscitado en algunos países, sucede otro tanto: las 22 academias "proponen" que se llame ye, pero se especifica que la denominación i griega es "muy respetable y tiene tradición centenaria". Lo mismo sucede con el adverbio sólo y con los pronombres demostrativos. Se recomienda no ponerles tilde, ni siquiera en casos de ambigüedad ("voy solo al cine", "llega esta tarde"), pero quienes estén acostumbrados a acentuarlos pueden seguir haciéndolo.

Precepto controvertido

Lo que no han suavizado las academias en la nueva ortografía es la supresión de la tilde de los monosílabos ortográficos, como guión y truhán. Según ha manifestado Salvador Gutiérrez, director de la obra, esas palabras no llevarán tilde, aunque se pronuncien con hiato. Esta norma ha despertado un significativo rechazo en las áreas lingüísticas en las que está consolidada la pronunciación bisílaba de estas palabras (gui-ón, tru-hán), como ocurre en España.

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El mexicano Moreno de Alba ha defendido que la marcha atrás en algunos de los aspectos más polémicos del texto aprobado por la comisión interacadémica en San Millán de la Cogolla no es tal. Según ha explicado, de aquel documento "quedó todo" y lo que sucedió fue que se difundieron borradores a la prensa cuando estaban en plena discusión.

El propio Gutiérrez explicó a este diario el pasado 5 de noviembre que la reforma preveía que nombres como i griega, be alta y zeta quedaran al margen de la norma.