30 nov 2020

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PREPARATIVOS DE LA LLEGADA DE BENEDICTO XVI

El obispado prevé que la visita del Papa le cueste solo 150.000 euros

El gasto público, que sigue guardado en secreto, puede superar los dos millones

Sistach ya ha logrado reunir 300.000 euros en donativos y espera llegar a los 450.000

JORDI CASABELLA / Barcelona

La generosidad de la feligresía va camino de hacer realidad el objetivo confeso del cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach: gastar poco y no privarse de nada que se considere necesario para acoger «dignamente» en la capital catalana a Benedicto XVI, durante cerca de 24 horas, los próximos 6 y 7 de noviembre. El purpurado reveló ayer que el arzobispado había presupuestado entre 500.000 y 600.000 euros para financiar la estancia del Papa y que, a 32 días vista de la visita, había conseguido ya unos 300.000 por la vía de las donaciones. Fuentes próximas a los responsables económicos de la diócesis calculan que se alcanzarán los 450.000 euros, con lo que la factura que tendrá que afrontar el arzobispado con sus fondos propios no rebasará los 150.000.

«Confío mucho en la aportación de los fieles», confesó Sistach, tras dar a conocer las cifras del presupuesto. El saldo acumulado de las entregas incluye las cuotas que han aportado unas pocas empresas patrocinadoras, pero también centenares de donativos de 20 o 30 euros, según fuentes del arzobispado.

El presupuesto público destinado a la etapa catalana del segundo viaje del Papa alemán a España, que antes de aterrizar en Barcelona recalará durante ocho horas en Santiago de Compostela, sigue siendo un secreto bien guardado. Las estimaciones realizadas hasta ahora sugieren que los 150.000 euros que saldrán de las arcas del arzobispado pueden multiplicarse por no menos de 15 solo en Catalunya, hasta alcanzar una cifra que superaría los dos millones. La Xunta de Galicia, por su parte, ha anunciado que dedicará tres millones de euros a financiar la fugaz presencia del Papa en la ciudad del apóstol.

APORTACIÓN PÚBLICA / El Gobierno central, la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona trabajan con la idea de que en los dispositivos de seguridad, regulación del tráfico, limpieza vial y habilitación de un centro de prensa capaz de albergar a medio millar de profesionales, que se instalará en las Drassanes, gastarán alrededor de un millón de euros. A ese montante hay que añadir el coste de la retransmisión televisiva del acontecimiento, a cargo de TV-3. La cadena catalana no ha informado del coste de la cobertura, que en Galicia la Xunta cifra en un millón y medio.

Sistach confirmó que el Pontífice cruzará el Eixample por la calle de la Diputació, como adelantó EL PERIÓDICO, para encaminarse desde el obispado a la Sagrada Família y, después de celebrar la ceremonia que inaugurará la dedicación del templo al culto, regresar a la residencia arzobispal.

Tras un particular tira y afloja con el ayuntamiento, partidario de que el papamóvil circulara por Casp hasta Marina, los representantes de la Iglesia han logrado que los responsables municipales acepten la opción de Diputació. No era, para el arzobispado, la mejor: el itinerario por la calle de València resultaba más atractivo, y Consell de Cent era la primera alternativa. Con la decisión final se salvan los muebles.

El ayuntamiento, temeroso de que una gran concentración cerca de la Sagrada Família acabe por colapsar el centro de la ciudad, quería disponer de la parte baja de la calle de Marina para acomodar a la muchedumbre. Para la diócesis, había que ir más arriba, «donde hay más vida». Al final, tablas.