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ÚLTIMO PLENO DE LA LEGISLATURA

El Parlament blinda los 'correbous' con los votos de CiU, ERC, PSC y PP

La reciente prohibición de los toros en Catalunya ha marcado la votación de la norma

El reglamento de la fiesta ha salido adelante con 114 votos a favor, 14 en contra y cinco abstenciones

Óscar Toral

El Parlament ha aprobado hoy por 114 votos a favor, 14 en contra y cinco abstenciones  una regulación de los correbous en Catalunya que en la práctica supone el blindaje de estos festejos, de gran tradición en las comarcas del Ebro. La norma ha contado con el apoyo de CiU, ERC, PP y la mayoría de los diputados del PSC, que disponían de libertad de voto. El grupo de ICV y dos representantes del socialista (Núria Carreras y Josep Maria Balcells) se han pronunciado en contra. Antoni Comín, del PSC-Ciutadans pel Canvi, quería votar en contra y por error ha votado a favor. Los tres votaron a favor de la prohibición de los toros hace dos meses. 

La sesión de hoy, correspondiente al último pleno de la legislatura, ha sido una especie de segunda parte de la del pasado 28 de julio que se saldó con la abolición de las corridas de toros. En el Parlament ha habido esta tarde mucha menos expectación que entonces, pero todas las intervenciones de los grupos políticos han hecho referencia a aquella jornada. En síntesis: si la Cámara no hubiera prohibido hace dos meses la lidia, hoy no habría blindado los festejos con bous.

La norma aprobada establece los requisitos que deben cumplir las distintas variedades de los correbous para garantizar "la seguridad de los participantes y del público y, a la vez, la protección de los animales". El texto prohíbe tomar parte en estos festejos a los menores de 14 años y fija límites de duración. Por ejemplo, las bolas de fuego de los toros embolados no podrán permanecer encendidas más de 15 minutos. Además, la ley prevé sanciones de hasta 150.000 euros por el incumplimiento de sus preceptos.

Según localidades y fechas

La regulación restringe estos espectáculos a las "localidades y fechas en que tradicionalmente se han celebrado". La Agrupació de Penyes i Comissions Taurines de les Terres de l'Ebre discrepa de este punto, pero en general se declara satisfecha con la norma. "Los correbous ganan en protección, y sus organizadores, en seguridad jurídica", ha afirmado su presidente, Miquel Ferré.

El hecho de que CiU y ERC hayan promovido la preservación de estos festejos a los dos meses de haber propiciado la prohibición de las corridas de toros (PSC y PP defienden ambos espectáculos, e ICV los rechaza) les ha costado duras críticas de electoralismo y de anteponer cuestiones identitarias a otras consideraciones. Especialmente indignados están los defensores de la lidia. "Ha sido un ejercicio de cinismo político escandaloso y deprimente", manifiesta Salvador Boix, apoderado del torero José Tomás.

Congraciarse con el Ebro

Nacionalistas y republicanos se amparan en las diferencias entre ambos espectáculos ("la muerte no es una anécdota", afirman) y sostienen que su propósito es precisamente asegurar la protección de las reses. Sin embargo, fuentes de CiU admiten en privado el propósito de congraciarse con el electorado del Ebro descontento con el veto de la lidia. "Esta norma obedece al intento de cuadrar el círculo para evitar la pérdida de voto taurino", reconoce un diputado convergente que en julio votó en contra de la abolición de las corridas.

En cuanto a los defensores de los animales, el grueso del colectivo repudia esta ley y subraya que los bous también sufren, como les ocurre a los toros. Sin embargo, hay sectores que valoran que se establezca una normativa. "Nos gustaría que los correbous no existieran, pero ya que existen, mejor que estén regulados", afirma Anna Mulà, miembro de la comisión de protección de los animales del Col·legi d'Advocats y portavoz de la causa antitaurina durante la tramitación de la iniciativa por la prohibición de la lidia.

Temas: Toros