Pandemia vírica

Epidemia de desconfianza

La experiencia de la gripe pandémica causada por el virus A/H1N1 ha marcado un punto de inflexión en la población que, por primera vez, cuestiona la validez de las vacunas. Médicos y epidemiólogos consideran una incógnita la actitud con que los ciudadanos afrontrán las próximas epidemias de gripe. Porque, de eso nadie duda: la gripe siempre volverá con el frío.

Ciudadanos de El Alto (Bolivia), abrigados para protegerse de una ola de frío del invierno austral el pasado mes de julio.

Ciudadanos de El Alto (Bolivia), abrigados para protegerse de una ola de frío del invierno austral el pasado mes de julio. / FIRMA DE FOTO

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ÀNGELS GALLARDO

1  Un solo pinchazo favorecería el éxito de la campaña

 Los epidemiólogos ignoran cuál será la respuesta de la población a la campaña de vacunación antigripal del próximo otoño. La evidencia de que la gripe A fue atípicamente benigna, y el hecho de que apenas 200.000 personas se vacunaron en Catalunya ¿tres millones en toda España¿ sin que eso implicara un riesgo, puede haber socavado la confianza popular en las vacunas antigripales, indican. Esto hace aconsejable que la campaña de septiembre solo exija recibir un pinchazo, para lo cual el Gobierno debería adquirir la nueva vacuna de la OMS. Y destruir la que solo contiene el virus A pandémico.

2  La epidemia del hemisferio sur está siendo muy suave

 El invierno austral, el que está viviendo en la actualidad el hemisferio sur, siempre es el espejo que observan los países del hemisferio norte ¿Europa y EEUU, entre ellos¿ para calibrar cómo será la epidemia de gripe que viene. La de este año está siendo atípicamente suave, informa Antoni Trilla, epidemiólogo del Hospital Clínic. De hecho, los suramericanos están pasando el invierno sin vacunas antigripales, lo que no está suponiendo ninguna crisis sanitaria. Esta observación elimina los temores de los técnicos de la OMS ante un eventual rebrote infeccioso agresivo del virus A/H1N1, motivo por el que la OMS mantiene activa la declaración de pandemia.

3  Europa mantiene la decisión de no vacunar a los niños

 El hecho de que el virus gripal A haya afectado de forma mayoritaria a personas jóvenes, muchos de ellos menores de 14 años, ha reabierto el antiguo debate sobre si conviene o no vacunar contra la gripe a la población infantil. Esta opción siempre ha sido rechazada por los gobiernos europeos, que consideran inconveniente administrar ese fármaco preventivo a una población sustancialmente sana y fuerte, como son los menores. Sí se vacuna a los niños inmunodeprimidos. En EEUU, donde no existen campañas de vacunación de financiación pública, existe la tradición de vacunar contra la gripe a los niños de todas las edades.

4  La campaña se adelantará por si el virus es agresivo

 La Generalitat estudia adelantar en dos o tres semanas la campaña de vacunación antigripal del próximo otoño, e iniciarla a finales de septiembre. Como el año anterior, adquirirá 1,5 millones de dosis. Ese adelanto, indican los técnicos, aseguraría la inmunidad de los ciudadanos si el virus A/H1N1, que se incluirá en la vacunación, reaparece de forma prematura y con agresividad aumentada. Los grupos de riesgo candicatos a vacunarse no están decididos. Aunque los mayores de 65 años suelen vacunarse cada año, el invierno pasado fueron los que menos sufrieron la gripe del virus A.

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5 Una enfermedad invernal que nunca desaparecerá

 Las vacunas antigripales se formulan anualmente porque así lo obliga la permanente condición mutante de los virus que causan la enfermedad. Esos organismos suelen predominar en tres tipos de familias ¿las que se incluyen en las vacunas¿ y varían al mezclarse entre sí en su continuo tránsito de uno a otro hemisferio, siempre en busca de temperaturas frías. Los científicos no le ven un final a estas epidemias anuales, que, cíclicamente, cada 25 o 30 años más o menos, dan lugar a una gran mutación y logran atacar por sorpresa a la humanidad, que las recibe indefensa y sin vacuna: son las pandemias. La del virus A fue anormalmente leve.