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El protagonista

De Barcelona a Harvard

El oncólogo Josep Baselga se instalará en septiembre en su nuevo laboratorio del Hospital de Massachusetts y dirigirá a un centenar de investigadores, entre ellos, dos premios Nobel

ÀNGELS GALLARDO
BARCELONA

Josep Baselga emprenderá el próximo septiembre un viaje inverso al de los científicos españoles que destacan en Estados Unidos y son mimados desde Madrid o Barcelona para que regresen y encabecen algún imponente centro de investigación. Ha sido captado con la propuesta de dirigir la división oncológica y hematológica del Hospital General de Massachusetts, adscrito a la Escuela de Medicina de Boston (EEUU), el principal centro mundial en investigación y tratamiento del cáncer. Viajará a Barcelona cada dos meses.

Su función allí será muy semejante a la que ha trazado en los últimos años en el Hospital Vall d'Hebron –ensayo directo, con pacientes del hospital, de nuevas moléculas con las que tratar el cáncer–, pero con una gran diferencia: tendrá a su cargo a un centenar de investigadores de alto nivel (dos premios Nobel entre ellos) y dispondrá de un ámbito de actuación enorme, ya que por Harvard pasan cada año más de 20.000 enfermos de cáncer.

Todo pensado

La dirección del Hospital de Massachusetts quiere que Baselga triunfe en su nuevo cometido, y, en consecuencia, está convirtiendo en realidad casi todos los requisitos y demandas que el oncólogo catalán le plantea, incluida la construcción de un edificio exclusivo para el ensayo clínico de nuevas moléculas. Por supuesto, ya se ha ocupado de proponer a Baselga las exclusivas escuelas en las que los cuatro hijos del científico –de 6 a 17 años– ya disponen de plaza reservada. Y la remuneración económica no va a ser un problema. A cambio, Harvard espera que Baselga responda, y que el plan que el oncólogo le propuso una vez le ofreció el cargo se traduzca en éxitos cuantificables. «Dentro de cinco años, seré evaluado, junto con mi equipo, y si el resultado no es satisfactorio, se acabará esta historia: así se funciona en Harvard», explica Baselga.

Habrá más diferencias con el

Vall d'Hebron. Aquí siempre experimentó moléculas dirigidas a suprimir oncogenes diseñadas por científicos de fuera de España. En Boston crean esas moléculas, y las ponen a prueba de forma masiva, con tecnología de última generación para diseccionar los tumores y atinar en su ataque. «Cada nueva idea da lugar a una nueva compañía, una empresa, y surgen a centenares», asegura.

El plan que Baselga ha propuesto al Hospital General de Massachusetts incluye un innovador planteamiento en el estudio de los tumores: analizará el metabolismo del cáncer, qué permite a los tumores nutrirse, crecer y mantener un alto nivel de consumo energético dentro del cuerpo del enfermo.

«La materia prima de los tumores es la glucosa: el cáncer utiliza los azúcares del cuerpo, pero no solo para obtener energía, como se ha creído siempre, sino para dar forma al propio tumor, para constituirse», describe el oncólogo, entusiasmado.

Josep Baselga tiene la impresión de que ha sido llamado desde el corazón del conocimiento para que se instale allí. Se siente afortunado y se muestra significativamente tranquilo y seguro. «Me voy sin fecha de regreso, pero algún día volveré a trabajar en Barcelona», dice, convencido. De momento, se va.