29 oct 2020

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Fotógrafo

Iñaki Relanzón: «La fotografía es una herramienta de sensibilización muy fuerte»

CARME ESCALES
BARCELONA

Hoy es el día mundial contra la malaria. La oenegé Malaria 40 ha preparado una jornada festiva en Castelldefels con actos para luchar contra esta enfermedad en Madagascar. En ella, el fotógrafo Iñaki Relanzón proyecta el audiovisual: Madagascar, en busca del Aye-Aye (16.00 h). También hoy inaugura su muestra Madagascar, el arca de Noé, que podrá verse hasta el 25 de mayo.

–¿Qué puede hacer la fotografía por los enfermos de malaria?

–La fotografía es una herramienta de sensibilización muy fuerte. Nosotros, los fotógrafos, somos mensajeros. A menudo vemos cosas que nadie más puede ver en persona.

–¿Cómo podrían ir más de la mano la naturaleza y la solidaridad?

–Existen comunidades que hasta ahora vivían de la caza furtiva y del aprovechamiento destructivo de la naturaleza. Ahora han aprendido que pueden darle la vuelta a la situación. La naturaleza es una potencial forma de turismo. Atrae visitantes.

–¿Por qué eligió Madagascar para viajar a la isla y fotografiarla tanto?

–Porque es un paraíso fantástico, con infinidad de especies endémicas, casi el 90 por ciento de los animales que hay solo están allí. Y la mayoría, amenazados. Pero, sobre todo, el relato sobre la isla africana que escribió el famoso naturalista Gerald Durrell tiene la «culpa» de mi fijación por Madagascar.

–¿Qué explica su audiovisual?

–Con la excusa de la investigación del Aye-Aye, uno de los lémures más extraños y difíciles de observar, música, vídeos y fotografía recorren la fauna, los paisajes y la gente que vive en Madagascar. Es un montaje fruto de mis cuatro primeros viajes.

–De todos esos viajes en busca de naturaleza en estado puro, ¿qué animal le ha sorprendido más?

–Ballenas, osos polares, pingüinos, leones, elefantes, delfines.... es difícil decirlo. Como tierra salvaje, las islas Malvinas, los paisajes de Islandia y la fauna de Madagascar.

–Viajó a fotografiar el volcán Eyjafjölla cuando acababa de entrar en acción, ¿qué sintió frente a él?

–Pese a las molestias que ha ocasionado, es un espectáculo de luz y color. Me hubiera quedado días, pero el durísimo clima no me permitió entrar en el glaciar donde está, tras el primer día en el que sí conseguí hacer mis imágenes soñadas.

–¿Qué le enseñan sus viajes?

–Que todo forma parte de un delicado equilibrio. En el plano personal, he aprendido a estar conmigo mismo y a conocerme mejor.