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cambios en las fechas del año académico

El horario escolar intensivo de junio se mantendrá pese al parón invernal

El órgano consultivo respalda la idea de Maragall de avanzar una semana el inicio del curso lectivo

El Consell Escolar plantea que la jornada reducida y las nuevas vacaciones de febrero sean compatibles

JORDI CASABELLA
BARCELONA

La idea de la Conselleria d’Educació de suprimir la jornada intensiva del mes de junio en las escuelas públicas, que abarca un mínimo de dos semanas en las que las clases del alumnado finalizan a las 13.00 horas y el profesorado concluye su tarea una hora más tarde, ha pasado a mejor vida tras haber sido sometida a debate en el Consell Escolar de Catalunya, el principal  órgano asesor del departamento. El pleno del organismo prevé trasladar hoy al conseller Ernest Maragall una nueva serie de recomendaciones para que las tenga en cuenta a la hora de confeccionar el calendario escolar del curso 2010-2011 que incluyen adelantar una semana su inicio e introducir un periodo equivalente de vacaciones a finales de febrero o primeros de marzo.

Las opiniones del Consell Escolar no son vinculantes, pero es altamente improbable que Maragall redacte una orden de calendario que desoiga el sentir mayoritario de sus integrantes, que desaprueban la desaparación de la jornada intensiva, según han admitido fuentes próximas al conseller. Otra cosa es que deje en manos de los consejos escolares territoriales la posibilidad de adoptar  la decisión de mantener el horario de mañana y tarde hasta el último día del curso.

LA CONCERTADA  La regulación de la jornada intensiva, muy extendida en la escuela pública pero casi inexistente en la concertada, ha sido un motivo recurrente de conflicto entre los padres, que ven alterada la rutina de los horarios, y el profesorado, firme partidario de la medida. El principal argumento esgrimido para defenderla es el referido al clima, demasiado caluroso para poder trabajar en el aula, tanto para alumnos como para enseñantes.

La jornada intensiva no viene impuesta por Educació. Año tras año los consejos escolares de los centros públicos han de aprobar por una mayoría cualificada su realización.   Ello es en ocasiones motivo de discordia entre las familias, que, sometidas a la rigidez de los horarios laborales, lo ven como algo perjudicial para sus intereses, y los maestros. Si bien es cierto que la mayoría de las asociaciones de padres organizan actividades extraescolares en los centros para suplir la ausencia de clases por las tardes, también es verdad que tienen un coste económico que no todas las familias pueden permitirse.

COMENZAR ANTES  Cuando Mara-

gall planteó, hace unos meses, modificar el calendario, en todas las alternativas presentadas desaparecía la jornada intensiva. Una de las razones que le animaba era que, para compensar la semana de vacaciones que se introducía en febrero, había que incrementar el cómputo de horas laborables del profesorado durante el mes de junio, a menos que los enseñantes prefirieran trabajar unos días a comienzos de julio o a finales de agosto. Pero cuando la cuestión ha vuelto al Consell Escolar de Catalunya –en el que están representados la Administración, los sindicatos docentes y las federaciones de asociaciones de padres–, el organismo ha acordado por mayoría apostar por  la jornada intensiva y ajustar el horario iniciándola si es preciso a las ocho de la mañana.

De no surgir una sorpresa de última hora, que no se espera, el pleno del órgano consultivo de la conselleria dará su plácet a la propuesta de iniciar el curso el 7 de septiembre del 2010, para finalizarlo el 23 de junio del 2011. La comisión de programación del organismo considera que, en años sucesivos, no han de mediar nunca menos de cinco días entre el primero de septiembre y la fecha de inicio de las clases para poder preparar el curso con garantías. También estipula que para esa tarea son precisos otros cuatro días que habrá que negociar cuándo se programan.

La comisión avala que se establezca una semana de vacaciones para el alumnado en el segundo trimestre del año académico, en febrero o a comienzos de marzo. Y que se organicen actividades alternativas en los centros para atender las necesidades del alumnado. En lo que no hay acuerdo es en si los maestros han de hacer vacaciones durante esa semana o simplemente han de dejar de dar clase  para dedicarse  a otras tareas.

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