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SUCESOS

Detenido en Moscú el exnúmero dos de la mafia rusa en España

Tariel Oniani, que había vivido en BCN, logró escapar de la operación Avispa

La policía le arrestó bajo la acusación de organizar el secuestro de un empresario

MAYKA NAVARRO / ANTONIO BAQUERO
BARCELONA

Tras cuatro años en busca y captura, Tariel Oniani, el criminal georgiano considerado número dos de la mafia rusa en España desde principios de los 90 hasta el 2005, ha sido finalmente detenido. Oniani, el único de los miembros de la organización mafiosa que logró huir de las redadas llevadas a cabo en Barcelona, Alicante y Málaga en el marco de la operación Avispa, fue arrestado el pasado miércoles junto a dos de sus guardaespaldas en Moscú. Este vor y zakonen (ladrón de ley; denominación rusa de capo mafioso) cayó en su propia casa, una vivienda en una urbanización de lujo del barrio Gorki 2, a las afueras de la capital.

PETICIÓN DE 356.000 EUROS

Agentes de la Brigada contra el Crimen Organizado de la policía rusa llevaron a cabo la detención. Oniani fue arrestado bajo la acusación de organizar el secuestro, el 29 de mayo, de un empresario georgiano a cuya familia se exigió el pago de 500.000 dólares (356.000 euros).

Esta no es su primera detención en Rusia. En julio del 2008, Oniani ya fue capturado mientras participaba en una cumbre de ladrones de ley que él había organizado en un barco-restaurante para evitar una guerra entre clanes.

El arrestado, que tras su fuga había obtenido la nacionalidad rusa, se había cambiado el apellido Oniani por el de Mulukhov en un intento de despistar a la justicia española, la georgiana y a Interpol. Todas le buscaban desde que, en el 2005, alguien al corriente de la investigación le avisó de que estaban a punto de detenerle en el marco de la operación Avispa. Aquella noche, huyó de su mansión de Barcelona antes de que llegaran los agentes. Los responsables de la investigación saben que fue alertado por algún funcionario corrupto que, de momento, no ha sido identificado. Oniani regresó a Rusia donde, valiéndose de su título de ladrón de ley volvió a dirigir el clan Borov.

BLANQUEO DE DINERO

La operación Avispa desmanteló la trama que la mafia rusa tenía en la costa catalana, valenciana y andaluza para blanquear, con inversiones en la construcción, restaurantes y la venta de coches, el dinero obtenido de forma ilícita en Rusia. Fueron detenidas una treintena de personas (rusos, georgianos y españoles). Esa acción policial puso sobre la mesa una red de corrupción en la subdelegación del Gobierno en Barcelona. Se arrestó a dos funcionarios y al exsubdelegado del Gobierno Eduard Planells, que fue imputado por facilitar presuntamente permisos de trabajo a miembros de esa mafia.