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Los catalanes apoyan que los 'sin papeles' tengan médico y colegio

La UAB y Harvard investigan la relación entre ciudadanos autóctonos y foráneos

El 46% de los nativos se muestran contrarios a la llegada de inmigrantes

MERCÈ CONESA / BARCELONA

Un sondeo ha preguntado a 1.500 inmigrantes y a otros tantos catalanes qué opinan los unos de los otros. El resultado es bastante alentador y alejado de enfrentamientos entre los dos colectivos. El 77% de los extranjeros están satisfechos de cómo les van las cosas en Catalunya y el 79% de los autóctonos opinan que incluso los sin papeles deben tener escuela y sanidad garantizados.

"Es una visión muy distinta a la que se da en otros países europeos y en EEUU, donde constantemente se cuestiona el acceso a estos derechos básicos de los inmigrantes", explica Robert Blendon, analista político y profesor de la Universidad de Harvard. Este experto ha codirigido la encuesta con el doctor Albert Jovell, director de la Fundación Josep Laporte de la Universitat Autónoma de Barcelona (UAB). La encuesta, realizada en abril a través de entrevistas personales con los inmigrantes y telefónicas con los catalanes, revela, además, que a los autóctonos "no les preocupa que los extranjeros puedan quitarles trabajo, lo que demuestra que ocupan puestos que no son atractivos para los de aquí", añadió Blendon.

Jovell, por su parte, subrayó que ocho de cada 10 inmigrantes "se sienten integrados" y que hay poco riesgo de que se formen guetos, puesto que el 47% tienen vecinos que son catalanes de origen. Los resultados indican también una gran predisposición a adaptarse a los idiomas (el 39% declara estar dispuesto a hacer un curso sobre cultura catalana) y un buen nivel de adaptación social. El 33% de los inmigrantes, frente al 28% de catalanes, pertenecen a alguna entidad cívica o social.

Casi todos los ámbitos, desde el respeto a los derechos humanos hasta la honestidad de los políticos, son mejores en Catalunya que en los paí-

ses de origen de los extranjeros, se-

gún opinan estos últimos. Con una salvedad. La fuerza de la familia es superior allí que aquí.

EL ESCOLLO

Pero no todo son resultados idílicos en este estudio que ha impulsado la Fundació Viure i Conviure de Caixa Catalunya. Cuando la pregunta no se concreta, la respuesta es un rechazo muy significativo hacia la inmigración. Es decir, en caso de preguntar a los catalanes si los llegados de fuera tienen derecho a médico o escuela dicen masivamente que sí, pero cuando se interpela sobre si la inmigración es buena o mala, las respuestas cambian. Así, el 46% de los catalanes creen que es mala; el 17%, que no hace cambiar cosas, y solo el 29% opina que esa llegada ha sido positiva.

Tampoco es igual la percepción de los problemas en uno y otro colectivo. Para los inmigrantes los escollos principales son encontrar piso y trabajo, mientras que la población catalana afirma que el primer problema es la inmigración y el segundo la vivienda. Los catalanes prefieren por este orden a los argentinos, subsaharianos, chinos y, más negativamente, a los marroquís y a los procedentes de Europa del Este.