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LA GRAN CITA DEL CINE FANTÁSTICO DE CATALUNYA

Jung Byung-gil: "Hacer cine es como jugar a un videojuego"

El director surcoreano concursa en Sitges con 'La villana', relato de venganza con escenas de acción espectaculares

Juan Manuel Freire

Jung Byung-gil, director de La villana, en el Festival de Sitges.

Jung Byung-gil, director de La villana, en el Festival de Sitges. / ADRIANA DOMÍNGUEZ

Jung Byung-gil iba para futbolista primero, pintor después y, finalmente, doble de acción, pero acabó convertido en uno de los directores más prometedores de Corea Del Sur, de donde lo quiere arrancar Hollywood. Concursa en Sitges con 'La villana', relato de traición, engaño y venganza con escenas de acción simplemente históricas. Hoy se puede cazar en el Auditori (23.00) y mañana, miércoles, en el Retiro (22.30).

El personaje central de 'La villana' recuerda inevitablemente a heroínas trágicas como Nikita o la Sydney A. Bristow de 'Alias'. ¿Fueron una inspiración? Sí, en el caso de Nikita. Vi esa película a los 10 años y me marcó mucho. Fue así como entré en el cine de Luc Besson. Mi película es casi un homenaje, o como mínimo, el producto de un respeto enorme por ese filme y ese director.

Con cada película parece buscar lo nunca visto en acción. Ya en la anterior 'Confession of Murder' (que podrá verse mañana en Brigadoon) había 'set pieces' imposibles. Pero aquí se supera a sí mismo. Me atrae la idea de hacer algo nuevo, que no se haya visto antes. Soy un fanático del fútbol y la idea que tenía en esta ocasión era mover la cámara como si fuese una pelota en un partido. ¿Cómo vería el espectador la acción? Quería esa clase de movimiento espontáneo, brusco y vital. En cuanto a aspectos como la fotografía y puesta en escena, me dejé llevar más por influencias pictóricas.

De pequeño quería ser pintor, ¿verdad? No exactamente. Lo primero que quise ser era, precisamente, futbolista, pero a mis padres no les hacía ninguna gracia la idea. Cuando era pequeño, los carteles de cine eran pintados y yo creía que si los pintaba, podría ver todas las películas gratis, incluso ganar algo de dinero y ser un buen padre. Parecía un trabajo idóneo. Después desaparecieron esos carteles, pero quedaba el cine. Al principio me veía en temas de fotografía, pero finalmente lo que más me apeteció fue dirigir.

¿Cuál fue el mayor desafío técnico de esas largas escenas de lucha, persecución y destrucción? ¿Tuvo que crear alguna cámara especial? No, no se crea. Ahora mismo hay cámaras pequeñas, compactas, con buena resolución. Traté de eliminar todas las complicaciones antes de ponerme a rodar. Solo hacía falta una buena coordinación entre todos los miembros del equipo. Eso fue lo más complicado. Para que la película fuera dinámica y te mostrara cosas nuevas, debía existir coordinación.

Hay acción en primera persona propia de un videojuego. ¿Es usted 'gamer'? Cuando era pequeño, me gustaban mucho los videojuegos. Intentaba escaparme cada día a las salas de recreativos, pero mis padres no querían que fuera. Ahora que soy director de cine, cuando hago películas, es un poco como si jugara a un videojuego de pistolas.

En la película se combinan muchos géneros: aparte de acción, hay melodrama, pero también una buena parte de comedia romántica. Esta mezcla de géneros y tonos es muy propia de Corea del Sur. ¿Por qué allí se atreven y en otros países es más raro de ver? En mi opinión, en la mayor parte de películas coreanas, no existe esta mezcla de géneros. Lo que pasa es la que llegan aquí sí que son así. Por lo tanto, muchos espectadores europeos creen que allí debe de ser lo normal.

"George Miller es un abuelo, pero sigue haciendo películas alucinantes. Ante ese maestro, yo solo soy un niño pequeño"

He de decirle que solo he llorado con una película en este festival, y ha sido en 'La villana'. Pero no con el melodrama, sino con la primera matanza y la escena del autobús. [Risas] Lo sé, lo sé. Esa era mi intención. Yo también lloro cuando veo la escena del autobús. Y quería que el público llorara. Muchas gracias.

¿Qué le pareció la última entrega de 'Mad Max'? Las dos películas comparten ese punto de caos controlado. Me sorprendió muchísimo ese 'Mad Max'. Ante esa película, me sentía muy pequeño. La dirección me sorprendió, incluso me impactó. George Miller es un abuelo, pero sin embargo sigue haciendo estas películas alucinantes. Ante este maestro yo solo soy un niño pequeño. De hecho, soy bastante joven, ¿eh? [tiene 37 años].

¿Cómo fue el trabajo con la actriz protagonista, Kim Ok-bin? ¿Se prestó a rodar mucha acción? Obviamente, no puedo mentir. Utilizamos dobles en muchas escenas. No puedo permitir que la actriz se lesione. Cuando vemos claramente la cara de Kim Ok-bin, es ella. ¡El resto son dobles!

¿Sus planes son seguir dirigiendo en Corea, o se atrevería a probar con una producción rodada en inglés? La verdad es que me están llegando muchas propuestas desde Hollywood. Esta mañana mismo me ha llegado un e-mail sobre un guion de EEUU que, al parecer, podría ser muy interesante para mí. Al menos una vez a la semana tengo reuniones telefónicas con productoras de allí.