Mike Cahill: «Hay un miedo al sentimiento y la sinceridad que no comparto»

El director de 'Orígenes', ganadora en Sitges, afirma que es una historia sobre la pérdida y el luto, como su anterior película, 'Otra Tierra'

El director norteamericano Mike Cahill, fotografiado en Sitges el pasado día 5, tras la presentación del filme.

El director norteamericano Mike Cahill, fotografiado en Sitges el pasado día 5, tras la presentación del filme. / DIEGO CALDERÓN

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JUAN MANUEL FREIRE / SITGES

El director nortemaericano Mike Cahill (New Haven, Connecticut, 1979), autor de Otra Tierra, ha visto reconocido su segundo filme, Orígenescon el premio a la mejor película en Sitges. Este drama fantástico sobre la pérdida y la posibilidad de la reencarnación, protagonizado por Michael Pitt, Britt Marling y Àstrid Bergès-Frisbey, llegará a las salas comerciales el próximo 14 de noviembre.

-El final de Otra Tierra era fascinante. ¿No pensó en hacer una secuela del filme? Seguro que no soy el único que quiere saber qué pasa después.

-No es una secuela, pero Orígenes sí comparte preocupaciones con Otra Tierra. Las dos son historias sobre la pérdida y el luto. También se parecen en la construcción narrativa; en las dos existe finalmente una cierta paz interior respecto a esa pérdida.

-La película es, en cierto modo, más ligera que la anterior. Con algún toque de comedia inesperado, generalmente a manos de Steven Yeun (The walking dead) como compañero de piso del protagonista.

-Supongo que es una forma de contrarrestar la seriedad… De todos modos, ahora mismo existe un miedo al sentimiento que no comparto en absoluto. Un miedo a la sinceridad. Ser cool siempre gana. ¿Y sabe qué le digo? Que le jodan a eso.

-¿Sabe que ha creado un 'crowdpleaser'? En la proyección se oían sollozos al final.

-¡No! No era la intención. Esta es una pequeña película arty. Lo que pasa es que el público en Europa es mucho más abierto, y eso me parece maravilloso.

-Hablando de Otra Tierra hace tres años con usted, se refirió a un cine que combina imagen, sonido, el ritmo del montaje, para invitar al espectador a bailar. Orígenes es parecida en ese sentido, pero la dirección me parece más precisa.

-Quizá he ganado en confianza. Pero cada proyecto es siempre una aventura. Construyes algo nuevo desde el primer plano. En esta ocasión, creo que Orígenes es más precisa porque quería contar la historia desde el punto de vista del protagonista -el biólogo molecular Ian (Michael Pitt)-. Por eso los planos están tan pensados y, a veces, pueden ser fríos.

-También ha cuidado el sonido al extremo, de nuevo. A veces los directores olvidan que el cine no es solo imagen.

-Hay una escena traumática en la película en la que no escuchamos la voz del protagonista. Y eso es porque cuando sufres una de estas experiencias puedes perder uno de los sentidos. Todo es de un modo por un motivo. También son importantes las canciones de Radiohead y The Dø.

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-¿Las escogió personalmente?

-Escogí la de Radiohead (Motion picture soundtrack). El grupo es perfecto para la película porque tiene ese aire científico, futurista… Es una canción extraída de Kid A, un disco sobre el primer clon humano. Era simplemente ideal. La de The Dø fue idea de Àstrid Bergès-Frisbey -la actriz que encarna al objeto amoroso de Ian-. Yo quería usar una de Swans (God damn the sun), pero ella me dijo: «¡No! Mi personaje escucharía esta otra canción». Y le hice caso.