Crítica de serie

'Conversaciones entre amigos': el universo Sally Rooney se expande con delicada fuerza

Joe Alwyn (Nick) y Alison Oliver (Frances) en ’Conversaciones entre amigos’.

Joe Alwyn (Nick) y Alison Oliver (Frances) en ’Conversaciones entre amigos’. / Hulu

  • El equipo de 'Normal people' vuelve a acertar con esta emotiva y sensual exploración de los ángulos de un cuadrilátero amoroso

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Juan Manuel Freire
Juan Manuel Freire

Periodista

Especialista en series, cine, música y cultura pop

Escribe desde Barcelona

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Conversaciones entre amigos ★★★★

Dirección: Lenny Abrahamson, Leanne Welham

Reparto: Joe Alwyn, Alison Oliver, Jemima Kirke, Sasha Lane

País: Irlanda / Reino Unido / Estados Unidos 

Duración: 30 min. (12 episodios; 5 vistos para reseña)

Año: 2022

Género: Drama

Estreno: 15 de mayo de 2022 (HBO Max)

Tras el merecido éxito de la adaptación de 'Gente normal', segunda novela de Sally Rooney, una serie basada en la primera tenía que pasar. La buena (vieja) noticia es que se encarga de ella el equipo de la anterior, encabezado por el director Lenny Abrahamson (compartiendo funciones, de nuevo, con una directora, en este caso Leanne Welham) y la guionista Alice Birch ('Lady Macbeth'). También repite en la banda sonora Stephen Rennicks. O Suzie Lavelle en una fotografía, eso sí, algo distinta: se ha cambiado el digital por el celuloide y apostado claramente por el naturalismo. 

Como buena serie del incipiente Rooneyverso, 'Conversaciones entre amigos' se desarrolla en Dublín y sigue amores o afectos complicados. En este caso, la relación a varias bandas entre las universitarias Frances (Alison Oliver) y Bobbi (Sasha Lane), exnovias, para más señas, y el matrimonio mucho más pudiente formado por la escritora Melissa (Jemima Kirke) y el actor Nick (Joe Alwyn), inseguro como muchos de su profesión.

Melissa felicita a las chicas por un recital de 'spoken word' y pronto acaba subiendo mucho sobre ellas; sabe que estuvieron liadas, pero que dejaron el sexo y mantuvieron la poesía. Bobbi se cuela por Melissa enseguida y sin problemas. Frances, sin embargo, no quiere admitir (ni siquiera admitirse a sí misma) su irrefrenable atracción por Nick. La conexión está ahí desde la primera vez que comparten mesa: en las relaciones afectivas más importantes (hasta entonces) de su vida, ellos son los más callados, algo que puede quitar pero también traer problemas. Finalmente, en la fiesta de cumpleaños de Melissa se producen acercamientos que derivan en acuerdos y desacuerdos y arreglos y rupturas. Bucles infinitos de emoción sutil y a veces ni siquiera expresada en palabras. En el Rooneyverso, una breve mirada furtiva rompe como el chasquido de Thanos.  

Birch, Abrahamson y aliados estructuran este ensayo sobre las formas de la pareja en (de nuevo) doce episodios de media hora. La bienvenida concisión no se traduce necesariamente en tramas atiborradas ni ritmo feroz. Como su precedente y modelo, 'Conversaciones entre amigos' se recrea sin prisa en numerosas formas de intimidad, en el milagro, el peligro y la liberación de lo que sucede cuando dos personas están solas en una habitación. Cuando llegan las escenas de sexo, de nuevo sorprenden por su confluencia de sensibilidad con turbulencia. También por su raro realismo: en lugar de coreografías solemnes, encontramos sonrisas en los preámbulos y lágrimas inexplicables en los estertores. 

Amor, siempre amor

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Es aquí cuando toca señalar, algo tarde, pero con todo el énfasis, lo maravillosa y natural actriz que es la debutante (en la pantalla) Alison Oliver y su importante química con un Joe Alwyn que últimamente está demostrando realmente de lo que es capaz; como en su breve aparición en 'The Souvenir. Part II', ofrece una lección de vulnerabilidad tranquila, al menos en los cinco capítulos (de hasta doce) que se han puesto a disposición de la prensa española. 

Y nada, nada de déjà vu, como probablemente leeremos estos días. Hay miles de series de superhéroes y demasiados pocos dramas serios de relaciones, de relaciones en toda su ambigüedad psicológica y complicación física. Este cronista quiere más series con conversaciones entre supuestos amigos sobre política, teatro, libros (qué apropiado cameo de 'Infancia', de Tove Ditlevsen, probable referente para la poeta de origen modesto Frances) y, ante todo, amor, siempre amor. 

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