ESTRENO EN HBO

'La materia oscura', temporada 2: en territorios extraños

La segunda temporada de la adaptación de las novelas de Philip Pullman sigue fielmente el viaje metafísico y anticlerical de los libros

'La materia oscura', temporada 2: en territorios extraños
Se lee en minutos

La primera temporada de ‘La materia oscura’ llegó hasta donde Hollywood no se atrevió en ‘La brújula dorada’, la relativamente fallida y definitivamente inacabada adaptación cinematográfica de la trilogía de Philip Pullman. Ese era el punto fuerte de la serie coproducida por la BBC y HBO: se andaba con menos paños calientes a la hora ser fiel al espíritu de Pullman, un escritor capaz de crear una fábula fantástica para el lector adolescente declaradamente anticlerical y rabiosamente atea (o acaso panteísta y con un pelín de angelología 'new age'). Ni una duda a la hora de introducir, ya en la primera entrega, finales crueles y visiones de mundos paralelos que el cine esquivó, endulzó, simplificó y aplazó con una patada a seguir para una segunda película que no llegó.

La serie compartía, en cambio, la fidelidad a la letra de las novelas: algo que la arrastraba por momentos a un cierto 'dèja vu' respecto a la película que protagonizó Nicole Kidman. Aunque, eso sí, personaje a personaje, el reparto televisivo gana por goleada: una más torturada Mrs. Coulter (Ruth Wilson), una más avispada Lyra (Dafne Keen) un menos hierático Lord Asriel (James McAvoy) y un más expresivo aeronauta (Lin-Manuel Miranda), a los que ahora se suma un iluminado John Parry (Andrew Scott), que en una humorada de los responsables de la serie tiene como voz de su otro yo a la Phoebe Waller-Bridge que se lo quiso llevar al huerto en 'Fleabag'.  

Pero inevitablemente en la segunda temporada debía adentrarse en terreno inexplorado. Y lo hace, en al menos dos sentidos. El segundo libro de Pullman, ‘La daga’ (‘The subtile knife’, ‘El cuchillo sutil’ en su versión original) era terreno visualmente virgen, libre ya de cualquiera de los riesgos del ‘remake’. Y por supuesto, la última escena de la primera temporada ya abría las puertas, literalmente, a empezar un viaje a través de universos paralelos. El de los protagonistas, una versión deformada del mundo que conocemos, regido por una teocracia, donde el alma de cada persona está dividida entre su propio cuerpo y el de una extensión de sí misma en forma de animal; el nuestro, desde donde viaja el nuevo compañero de Lyra Lenguadeplata, Will Parry, y un mundo encrucijada arrasado por espectros de los que solo están a salvo los niños, la Ciudad de las Urracas, Cittagazze. Y a indagar en la esencia del Polvo, la Materia Oscura, una sustancia que flota en el espacio y se concentra en los series conscientes. 

Aunque hasta la tercera temporada no sabremos cómo se manejará la serie cuando toque enfrentarse a la Autoridad (en nuestro mundo, Dios), en la que HBO empieza a emitir el 17 de noviembre el enfrentamiento con el Magisterio (una síntesis de la Inquisición católica, el régimen nazi y el más intransigente calvinismo) deja entender que esta vez (con Jack Thorne, coautor de la obra teatral 'Harry Potter y el legado maldito, como guionista principal, y el propio Pullman implicado en la producción) no habrá chasco.

Eso sí, que rebajen sus expectativas quienes se las formen a partir de los atisbos de batallas entre dirigibles o brujas voladoras de los vídeos promocionales o se dejen llevar por las promesas de unos títulos de crédito épicos con reminiscencias a ‘Juego de tronos’. Sí, hay brujas que vuelan (sin escoba) y animalitos que hablan. Pero la Torre de los Ángeles a la que entrarán Lyra y Will lleva a aventuras metafísicas más en la línea de Nolan o Villeneuve que a un nuevo viaje a Narnia.       

Quién es quién

Dafne Keen (Lyra Belacqua)

La actriz hispano-británica Dafne María Keen Fernández (Madrid, 2005) debutó en la coproducción de la BBC y Atresmedia 'Refugiados'. En su corta carrera ha sido también mutante infantil en 'Logan'.

Ruth Wilson (Marisa Coulter)

Con dos premios Oliver por su carrera teatral, Ruth Wilson protagonizó durante cuatro temporadas la serie 'The affair'. Fue Jane Eyre en una miniserie (2006) y dio la réplica a Idris Elba en 'Luther'. 

Ariyon Bakare (Lord Carlo Boreal)

Bakare, aquí un agente del Magisterio con doble vida y agenda propia, se dio a conocer al público británico principalmente a través de su papel en el culebrón 'Doctors'. También director y guionista, apareció en la miniserie 'Good Omens'. 

Lin-Manuel Miranda (Lee Scoresby)

Al creador de los musicales 'The Heights' y 'Hamilton' y de la banda sonora de 'Moana' no le basta ser compositor, productor, director y autor teatral. Además de convertirse en un aeronauta tejano en 'La materia oscura' apareció en la película 'El regreso de Mary Poppins'.

Amir Wilson (Will Parry)

El joven compañero de Lyra Bellaqua en la segunda temporada de 'La Materia Oscura' fue el mensajero de la miniserie juvenil de aventuras 'Carta para el Rey' (Netflix). Aparece también en la película británica 'El jardín secreto'

Andrew Scott (John Parry)

Sí, habrá sido el Moriarty de 'Sherlock', soldado en las filas de Spielberg ('Salvar al soldado Ryan' y 'Hermanos de sangre') pero para todos nosotros siempre será el cura simpático y guapetón con el que Phoebe Waller-Bridge quiere encamarse. Le espera el papel del embaucador Tom Ripley en la serie basada en las novelas de Patricia Highsmith.

Simone Kirby (Mary Malone)

La actriz irlandesa a la que podemos recordar como a Irene O'Donell en 'Peaky blinders' o Tyva Hightopp en la secuela de la 'Alicia'de Tim Burton interpreta a una monja que cuelga los hábitos por la física de partículas. 

Terence Stamp (Giacomo Paradisi)

Estrella invitada en uno de los capìtulos de la segunda temporada, Stamp ha frecuentado papeles en el cine fantástico: supervillano en 'Superman', canciller supremo en 'La amenaza fantasma', Stick Elektra en 'Elektra' (Marvel)