02 dic 2020

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su mandato, visto por la ficción

10 series que retratan la era Trump

'The good fight', 'Animado presidente' y 'La ley de Comey' son las producciones que más partido han sacado de las polémicas del presidente

Marisa de Dios

Los protagonistas de ’The Good Fight’, en una foto promocional de la serie de la CBS.   

Los protagonistas de ’The Good Fight’, en una foto promocional de la serie de la CBS.    / JOE PUGLIESE (CBS)

El próximo 3 de noviembre, los estadounidenses están llamados a las urnas para elegir si quieren mantener en la Casa Blanca al republicano Donald Trump o si prefieren como nuevo inquilino del Despacho Oval al demócrata Joe Biden. El hasta ahora presidente ha sido siempre un hombre hecho por y para el espectáculo, con sus discursos populistas y su afición por provocar, y se ha sabido mover como pez en el agua bajo los focos, ya fuera presentando el concurso 'The Apprentice' (donde los participantes aspiraban a dirigir una de sus empresas) o haciendo 'cameos' en películas y series como 'Solo en casa 2', 'El príncipe de Bel Air', 'Sexo en Nueva York' o 'Zoolander'. Lo que seguro que le ha gustado menos es cómo le ha retratado la pequeña pantalla en sus años de legislatura, con las incisivas imitaciones de programas como el mítico 'Saturday nigh live'. Algunas series también han dado cuenta de cómo ha sido su mandato, a veces a través desde una perspectiva irónica y humorística y en otras ocasiones tratando de recrear los hechos de la manera más fidedigna posible. Aquí van 10 ficciones que son un retrato de la era Trump, marcada por temas como la inmigración, el racismo, el movimiento feminista #MeToo y el auge de las 'fake-news'.

The good fight

La serie creada por el matrimonio formado por Michelle y Robert King, un 'spin-off' de 'The good wife', es la ficción antiTrump por excelencia. De hecho, su primera secuencia es toda una declaración de intenciones: la protagonista, la abogada progresista Diane Lockhart (Christine Baranski), ve con estupor en su televisor cómo Trump jura su cargo a la vez que su futuro se desmorona por culpa de una estafa piramidal. A partir de ahí, la serie sigue el devenir de la letrada en su nuevo bufete, de mayoría afroamericana, mientras adereza la trama con algunas de las polémicas que han salpicado al presidente: desde la posibilidad de un 'impeachment' y de que Melania pida el divorcio hasta el debate sobre la veracidad de un vídeo sexual del mandatario grabado en Moscú con prostitutas y lluvia dorada de por medio. Incluso la protagonista tiene visiones de sus vecinos practicando sexo cubiertos con máscaras del dirigente. El primer episodio de la cuarta temporada propone, además, un brillante ejercicio: imaginar cómo habría sido si Hillary Clinton hubiera ganado las pasadas elecciones. No tendríamos a Trump en la Casa Blanca, pero con una presidenta en el poder, no habría surgido el movimiento #MeToo y Weinstein seguiría siendo, simplemente, un envidiado productor de éxito. ¿Se imaginan?

Animado presidente

El humorista y presentador Stephen Colbert produce esta caricatura surrealista y animada de cómo es el día a día de Trump y su círculo más cercano en la Casa Blanca. Además del presidente, que recurre a la guerra como táctica para aumentar su popularidad y distrae a los medios lanzando exabruptos en Twitter, no faltan sus hijos Eric y Don, a los que retrata como dos auténticos lelos que no dejan de meter la pata; su hija Ivanka, tan estilosa como superficial, y su mujer, Melania, reclamando siempre un poco de atención. Sus asesores se las tienen que ingeniar día sí, día también para sacarle de la cabeza absurdas ideas, como contratar a un puñado de imitadores que le sirvan para escaquearse de "los actos más aburridos", como visitar a las víctimas de una catástrofe. Él, de mientras, aprovecha para ver su "cadena amiga", la Fox.

American crime

John Ridley, ganador de un Oscar por el guion de '12 años de esclavitud', vuelve a incidir en la cuestión racial en esta serie de tres temporadas autoconclusivas. La última de ellas es un retrato del drama de los inmigrantes ilegales que trabajan en los campos de Carolina del Norte, una dura realidad que se puede extrapolar a otras muchas zonas de EEUU. Víctimas de las mafias del tráfico de personas, se enfrentan al hacinamiento en caravanas y a la explotación de unos capataces que los hacen trabajar de sol a sol expuestos a productos químicos, toxinas y pesticidas por un salario de miseria. La serie pone cara a aquellos a los que Trump quería parar con su famoso muro con México, una de sus principales promesas de campaña en el 2016.

La ley de Comey

James Comey, exdirector del FBI, fue en mayo del 2017 el primero de los muchos altos cargos despedidos de forma repentina en la administración estadounidense desde la llegada de Trump al poder. El inicio de su enfrentamiento con el que llegaría a ser el presidente de EEUU es el eje de esta miniserie basada en el libro del propio Comey 'A higher loyalty' y protagonizada por Jeff Daniels y Brendan Gleeson. El relato profundiza en episodios clave de la historia reciente de EEUU, como la posible alianza del mandatario con la inteligencia rusa y la investigación de los correos filtrados de Hillary Clinton, hechos que habrían allanado el camino del Trump hacia el Despacho Oval. Su creador, el director y guionista Billy Ray, tuvo que insistir para que su producción se viera antes de las elecciones de noviembre. Lo consiguió: la miniserie, que en España está emitiendo Movistar, se estrenó en EEUU el pasado 27 de septiembre.

The morning show

"Cuando eres una estrella, [las mujeres ] te dejan hacerles cualquier cosa. Agarrarlas por el coño. Lo que sea"; "Las mujeres son, en esencia, objetos estéticamente agradables". Estas son solo dos de las numerosas frases machistas de Trump que se pueden rescatar de la hemeroteca del presidente, que siempre ha mirado con escepticismo el movimiento #MeToo. 'The morning show', la serie con la que desembarcó la plataforma Apple+, se convirtió en la primera ficción en abordar este llamamiento a denunciar el acoso sexual en la era Trump, a través de la historia de las acusaciones vertidas contra el presentador estrella de un ficticio programa matinal (interpretado por Steve Carell). La producción ahonda en la existencia de una cultura del abuso, interiorizada como una práctica normal en el mundo empresarial.

Orange is the new black

Es cierto que la serie carcelaria basada en las memorias de Piper Kerman se estrenó en el 2013, antes de que Trump ganara las elecciones presidenciales del 2016, pero en sus tramas apostaron por introducir algunas problemáticas sociales muy actuales, como el racismo. El final de su cuarta temporada introdujo una escena, la de la muerte del personaje de Poussey (Samira Wiley) a manos de un guarda que la asfixió con su rodilla mientras la tenía inmovilizada, evocando un caso real, el fallecimiento en el 2014 de Eric Garner en Staten Island (Nueva York), víctima de la brutalidad policial. La secuencia volvió a repetirse, desgraciadamente, con la muerte de George Floyd este 2020, lo que ha reavivado las protestas raciales y el movimiento Black Lives Matters por todo EEUU, que ha complicado los últimos meses de mandato del presidente, que nunca se ha caracterizado por el apoyo a la comunidad afroamericana.

El cuarto poder

Una de las cruzadas que ha llevado a cabo Trump ha sido contra los medios no afines, a los que tilda como 'the enemy of the people' (el enemigo de la gente) y acusa de publicar 'fake news'. El mayor ejemplo de ellos es el prestigioso 'The New York Times'. Esta serie documental de cuatro episodios de Showtime muestra cómo los periodistas del diario siguieron los asuntos turbios del presidente durante su primer año de mandato, a la vez que tenían que estar atentos a la hiperactividad informativa del mandatario en las redes sociales, donde no dejaba de darles titulares. Entre los temas tratados: el despido del director del FBI, James Comey; la investigación sobre la trama rusa que arrancó el fiscal especial Muller; los disturbios racistas en Charlottesville; el caso de los 'dreamers', los hijos de inmigrantes nacidos en EEUU... El trabajo, cómo no, se les acumulaba sin freno.

Watchmen

Damon Lindelof ('Lost', 'The Leftovers') habló del racismo intrínseco a EEUU en esta adaptación libre de la novela gráfica de Alan Moore y Dave Gibbons que fue una de las grandes triunfadoras en la última gala de los premios Emmy, los 'Oscar de la televisión'. Presenta un mundo alternativo al real y con ciertos toques fantásticos, donde la heroína es una policía que oculta su rostro detrás de una máscara, pero es un original relato acerca de la marginación de toda una comunidad (la afroamericana), que puede verse como un despiadado espejo de la historia actual de EEUU, donde las protestas por el tema racial están más vivas que nunca. Los malos son un grupo de supremacistas blancos, la Séptima Kaballería, una especie de ese Ku Klux Klan que apoyó públicamente al presidente en su campaña del 2016.

Homeland

La serie de espías que supo reinventarse temporada a temporada (y tuvo ocho) siempre apostó por incorporar en su intrincada trama elementos reconocibles de la vida política real americana, como la paranoia, la posverdad y el fanatismo de algunos medios de comunicación. Medios como en el que trabajaba el periodista Brett O’Keefe (interpretado por Jake Weber), un personaje que surgió en la séptima temporada y que estaba claramente inspirado en uno de los azotes de la izquierda estadounidense, Alex Jones, responsable del portal InfoWars. En un EEUU en el que su presidente se ha vanagloriado de que estaba tomando hidroxicloroquina para prevenir el covid y llegó a recomendar a los enfermos de la pandemia inyectarse lejía, la aparición en la serie de un radiopredicador conspiranoico era una crítica y un reflejo del poder que han alcanzado en la era Trump ciertos personajes como Jones al que, por cierto, el republicano ha elogiado en varias ocasiones.

El cuento de la criada

Seguro que cuando la canadiense Margaret Atwood escribió en 1985 el libro en el que se basa esta serie distópica que plantea un país ultrareligioso en el que las mujeres fértiles son vistas como puras máquinas de fabricar bebés nunca se imaginó que su obra pudiera ser considerada un reflejo del EEUU del siglo XXI. No solo hay grupos feministas que han llegado a vertirse con las famosas túnicas rojas y las capuchas blancas que lucen Elisabeth Moss y sus compañeras para protestar contra las políticas de Trump, sino que muchos han encontrado demasiados paralelismos entre las escenas en las que a las criadas de la serie les arrebataban a sus hijos con la política migratoria de 'tolerancia cero' que separó a miles de niños y padres de 'sin papeles' en la frontera con México. "La detención de niños en la frontera, y la consiguiente separación de sus respectivos padres, es de una crueldad casi inconcebible. ¿Estamos todavía en América o en los meses anteriores a Gilead en 'El cuento de la criada'?", denunció el célebre escritor Stephen King.