19 sep 2020

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TÓMATELO EN SERIE

'El colapso', la serie que retrata el derrumbe de la civilización

Calificado por muchos de profético, el producto del colectivo francés Les Parasites describe una situación apocalíptica donde manda el 'sálvese quien pueda'

Beatriz Martínez

Una imagen de ’El colapso’, la serie del colectivo Les Parasites.

Una imagen de ’El colapso’, la serie del colectivo Les Parasites. / EL PERIÓDICO

Se ha convertido en una de las series más comentadas de este atípico verano pandémico. Se trata de ‘El colapso’, una producción francesa del 2019 que ahora ha recuperado la plataforma Filmin y que adquiere una nueva dimensión, para algunos profética, en medio del panorama que estamos viviendo.

Filmin ha recuperado esta producción del 2019 que muestra cómo se impone la individualidad sobre la solidaridad en momentos de crisis

En ella asistimos al fin de la civilización tal y como la conocemos. La crisis energética da lugar a la falta de suministros y toda la cadena sobre la que se sustenta el sistema deja de funcionar. No hay alimentos en los supermercados, ni gasolina en las estaciones de servicio, se provoca un éxodo masivo de las ciudades, los ricos intentan escapar a paraísos exclusivos, mientras que el grueso de la población practica el 'sálvese quien pueda'.

Lo peor del ser humano

El caos y la violencia, el sinsentido y la desesperación se apoderan de todo y el espíritu de supervivencia individual se impone frente a la solidaridad colectiva. El miedo y la desesperación conducen a una exaltación de lo peor del ser humano, con todas sus miserias puestas en evidencia. En definitiva, un espectáculo apocalíptico de primer orden que resulta incómodo de ver ya que nos enfrenta a nuestros propios miedos en un momento en el que el mundo que conocemos parece descomponerse día a día frente a nuestros ojos, convocando la paranoia, el estrés y la angustia.

El espectáculo enfrenta al espectador a sus propios miedos y resulta incómodo de ver

Los responsables de este experimento pesadillesco se agrupan alrededor del colectivo Les Parasites, compuesto por Bastien Ughetto, Guillaume Desjardins y Jérémy Bernard. Se conocieron en la Escuela Internacional de Creación Audiovisual y comenzaron a realizar cortometrajes distribuidos gratuitamente por YouTube. En sus trabajos ya incluían algunas ideas de los movimientos alternativos ecologistas y pacifistas de su país, así que era cuestión de tiempo que se toparan con las teorías de la ‘colapsología’, surgida también en Francia y que promulga el fin de la sociedad industrial tras la explotación indiscriminada de los recursos que llegan inevitablemente a su fin. La unión de diferentes crisis imbricadas entre sí, medioambiental, geopolítica, económica, nuclear y biológica (que incluye las pandemias), daría lugar a la hecatombe.

Diferentes perspectivas

Bajo ese paraguas conceptual se erige una serie compuesta por ocho episodios de unos 20 minutos de duración que ofrece una panorámica de todo este proceso de cambio radical desde diferentes perspectivas. Cada episodio se centra en un escenario que representa el colapso en diferentes estadios. El primer capítulo tiene lugar en un supermercado donde comienzan a faltar artículos de primera necesidad; el segundo se sitúa en una gasolinera en la que se paga el combustible con paquetes de arroz hasta que se termina el último bidón y se desata un motín. En el quinto, los responsables de una central nuclear luchan contrarreloj para que no estalle el núcleo y se produzca una explosión radioactiva. El sexto, el único que apela a los sentimientos en medio de una situación en la que parecen no tener cabida, tiene lugar en una residencia de ancianos, los más desprotegidos, solos y desamparados frente una sociedad que les da la espalda.

Son ocho episodios de 20 minutos que ofrecen una panorámica de cambio radical desde diferentes perspectivas

Uno de los aspectos más llamativos, y también más controvertidos de ‘El colapso’ (por su carácter impostado) es que cada capítulo está rodado en un plano secuencia. La cámara sigue a los personajes de cada fragmento en su particular descenso a los infiernos e imprime inmediatez, frenesí y urgencia a las acciones, apostando por la experiencia inmersiva y un hiperrealismo descarnado. La técnica alcanza su cénit en el capítulo titulado ‘La isla’, en el que una mujer navega con su barco en busca de un área restringida para multimillonarios donde se supone estará a salvo. Un ejercicio de estilo impecable repleto de virguerías visuales que nos adentra enuna ‘survival movie’ en estado puro.

Arma de reflexión política

Las distopías se han convertido en los últimos tiempos en un arma de reflexión política. La causa de la destrucción del planeta ya no proviene de un meteorito gigante, sino que es el propio hombre el único responsable, como han dejado en evidencia series recientes como ‘Chernobyl’ o ‘Years and Years’, incluso películas visionarias anteriores como ‘Hijos de los hombres’.

En el contexto actual, la serie adquiere un tono revelador y cercano en el que realidad y ficción se confunden 

‘El colapso’ podría inscribirse dentro del género de catástrofes en estado puro. No deja de tener un componente especulativo (por ahí pulula también el movimiento del survivalismo) y una base un tanto tremendista e hiperbólica, pero en estos momentos de incertidumbre en el que hemos sido testigos en primera persona de la fragilidad de un sistema que no ha resultado tan fiable como esperábamos, su mensaje adquiere un tono revelador e inquietantemente cercano en el que la realidad y la ficción se funden y se confunden.